Doña Asunción Ortega Belinchón, “La Serrana”

Hasta nuestros días ha trascendido la fama de Dª Asunción Ortega Belinchón. Para los más jóvenes como la persona que, en su día, donó el solar para la construcción del actual Instituto de Enseñanza Secundaria Julián Zarco de Mota del Cuervo, tal y como se reconoce en una placa a la entrada del Centro Educativo. Para los mayores como persona de gran fortuna, con grandes extensiones de terreno, que en su momento, construyó un Asilo de Ancianos en Mota del Cuervo.

Dª Asunción Ortega Belinchón, apodada “La Serrana” debido a que, en la Mota, a todos aquellos que provenían de la provincia de Cuenca, y habían nacido más al norte de la vecina población de Belmonte, se les consideraba de la Serranía de Cuenca y por ello ,se les llamaba “Serranos”. Aunque es posible que también se aplicara ese apelativo a todos aquellos que venían por la Vereda de los Serrano, una cañada real de la Mesta que atravesaba la península ibérica de norte a sur, que pasa por las inmediaciones de Mota del Cuervo y que continúa hacia el sur, hasta Andalucía.

“La Serrana” nació en Pinarejo (Cuenca) en el año 1880, en el seno de una familia con una gran hacienda, en una época que se dio en llamar “La Restauración Borbónica”, ya que tras la caída de la I República Española (1873/1874), subió al trono Alfonso XII, el hijo de Isabel II. El Presidente del Gobierno era, por aquel entonces, Mateo Sagasta, del Partido Liberal, partido que, hasta principios del siglo XX, se iría alternando en el gobierno con sus contrincantes del Partido Conservador de Antonio Cánovas. Un periodo en el que Conservadores y Liberales se turnarían pacíficamente en el gobierno, gracias al falseamiento electoral, a la compra de votos y a los llamados “pucherazos”. Esta situación se prolongaría hasta el año 1923, cuando Primo de Rivera se erigió como dictador. En aquella época a las mujeres no les estaba permitido votar, aunque hubo tímidos intentos de permitir el voto en elecciones municipales a determinadas mujeres (casadas y viudas), con independencia de su posición social o económica. Dª Asunción, desde que enviudara a los 47 años, gobernó una gran hacienda, donde trabajaban numerosas familias, que labraban sus cuantiosas tierras de labor en Mota del Cuervo, Pinarejo, Las Pedroñeras, Las Mesas…, y otras muchas personas que estaban a su servicio, como su chófer, u otros que desempeñaban tareas  domésticas en sus diversas casas en Mota del Cuervo, en Pinarejo, en Madrid… La primera vez que pudo ejercer su derecho al voto fue en el año 1933, cuando cumplió 53 años, al igual que le ocurrió al resto de las mujeres españolas. Todo ello gracias a la Constitución de 1931 promulgada por la II República.

Alfonso XII
voto femenino

En la foto de  arriba, el rey Alfonso XII. Abajo, el voto femenino en España. (Foto realizada por Indalecio Ojanguren. (Wikipedia) 

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Dª Asunción Ortega Belinchón y su esposo D. Luis Belinchón Ruiz-Zorrilla, acompañados por algunos de sus empleados y los hijos de éstos. (foto de los fondos de la Asociación de Amigos por la Historia de Mota del Cuervo). En esta foto podemos reconocer algunos de las personas que están de pie, detrás de la Serrana y su marido. En el centro de la foto, de pie, está el mayoral de todos los ganados de la Serrana, D. Gregorio Pérez Castañó Jiménez, (apodado “Boquilla”), a la izquierda, su hija Juliana, a su derecha en la foto, con un medallón, está la esposa de Gregorio “Boquilla”, Dª. Jacinta Lopez-Gil Muñoz, más a la derecha en la foto le sigue el hijo de ambos, D. Tomás Pérez-Castaño López Gil (con un sombrero) que llegaría a ser el mayordomo general de todas las fincas de Dª Asunción, y más a la derecha a su hermana Ángela.

Dª Asunción Ortega Belinchón estuvo casada con D. Luis Belinchón Ruiz-Zorrilla, otro rico hacendado natural de la Fuente de Pedro Naharro (Cuenca), licenciado en derecho por la Universidad Central de Madrid en 1898, un político conservador, que llegó a ser director del Diario El Mundo, de Cuenca, durante los años 1910/1911. Fue  Diputado Provincial electo (en 1913 obtuvo 7.106 votos por el distrito de Belmonte-San Clemente) en la Diputación Provincial de Cuenca , y hombre muy influyente en la política española.

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Cabecera del Diario “EL MUNDO”, donde podemos ver como D. Luis Belinchón era el Gerente. (Gentileza del Centro de Estudios de Castilla la Mancha).

Por los ecos de sociedad de los periódicos de la época, sabemos que este matrimonio viajaba con mucha frecuencia por España, algo poco usual por aquel entonces. También en su periódico recogieron la noticia de su pronta enfermedad y su temprano fallecimiento, con tan solo 49 años de edad. Hecho que acaeció en su casa de la calle Valverde, nº 39 de Madrid, el 19 de abril de 1927

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Esquela de D. Luis Belinchón (ABC)

Esquela de Dª Asunción Ortega Belinchón 

Esquela de Dª Asunción Ortega Belinchón, acaecida 16 años después (ABC)

Llama la atención que tanto D. Luis, como Dª Asunción, tenían el mismo apellido Belinchón, por lo que cabría suponer que tenían algún parentesco. Hay quien asegura que, del matrimonio nacieron varios hijos, pero que se malograron al nacer. Así que no tuvieron descendencia. También sabemos que Dª Asunción estuvo viendo la posibilidad de adoptar a alguno de los hijos de un matrimonio que la Serrana tenía a su servicio en Pinarejo. Una práctica común en la época, pero que tampoco a ella le fue posible por la negativa de los progenitores, a pesar de que eran conscientes de la inmensa fortuna que heredaría el adoptado.

Dª Asunción tenía su casa principal en Mota del Cuervo, en la plaza del Toril, hoy llamada Plaza de Cervantes. Una gran casa solariega con el escudo de la familia sobre el dintel de la entrada principal y unas grandes caballerizas anejas a la casa. En la misma plaza, justo enfrente, tenía otra gran casa, también con sus caballerizas.

Nos cuentan los ancianos del lugar que, tras quedarse viuda, muchos días veían pasar el coche de Dª Asunción, conducido por su chofer Emilio Cobo, (de la familia de los llamados Garibanda), saliendo de su casa en la plaza del Toril de Mota del Cuervo, al parecer un Ford modelo T, de camino a Pinarejo. Dª Asunción era una mujer de mediana estatura, que lucía vestimenta elegante pero discreta, de color oscuro, con vestidos o faldas hasta los pies, al estilo de las mujeres de su época y tocada con un pequeño moño.

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Casas de Dª Asunción Ortega Belinchón en Mota del Cuervo, situadas una a cada lado de la plaza del Toril (Hoy plaza de Cervantes). La de la Izda. Casa principal con escudo heráldico (Foto JM. Glez, Mujeriego) y la de la derecha casa secundaria (patrimonio desaparecido), donde destacaba una cruz flordelisada sobre su dintel (Foto de E. Riquelme). Más tarde esa casa sería comprada por el suegro de D. Vicente Chocano, el farmacéutico.

Otra de las grandes casas que poseía Dª Asunción es la de Pinarejo, un pueblo de la provincia de Cuenca, cercano al Castillo de Garcimuñoz. La casa solariega donde ella nació, tuvo un gran escudo heráldico de la familia Ortega, que en el siglo XX se retiró y fue sustituido por una ventana.  En la foto siguiente podemos ver aún el esplendor de esa casa, propiedad de D. Juan Ortega, sobrino de “La Serrana”.

casa de Doña Asunción en Pinarejo.pngCasa de Dª Asunción Ortega Belinchón en Pinarejo (Cuenca). El escudo solariego que hubo sobre el dintel de la puerta, fue sustituido por una ventana. (Foto JM. Glez, Mujeriego)

Dª Asunción pasaba los inviernos en Madrid, donde poseía varios pisos. Concretamente sabemos que estuvo viviendo en un lujoso piso en la Gran Vía Madrileña, en un edificio situado enfrente del teatro Coliseum. Personas al servicio de “la Serrana”, que disponían de habitaciones en esa misma casa, aseguraban que, desde las ventanas del servicio, se veían los camerinos de las vedettes del teatro.

Durante la contienda de 1936, a la Gran Vía la llamaban coloquialmente la “Avenida de los Obuses”, debido precisamente a los numerosos bombardeos que sufría esta arteria, debido al asedio a la que estaba sometida por las tropas franquistas desde el Cerro de Garabitas.

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Edificio de la Telefónica, situado en la Gran Vía de Madrid, durante uno de los bombardeos franquistas (foto ABC).

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A la izquierda edificio de la Gran Vía de Madrid, donde vivió Dª Asunción Ortega Belinchón, situado justo enfrente del Teatro Coliseum, en la imagen de la derecha (1936 foto Fundación Guerrero).

Durante los veranos, “La Serrana” pasaba largas temporadas en el paraje denominado: “Castilla”, una finca junto a la Laguna de la Melgarejo, (una de las lagunas del Complejo Lagunar de Manjavacas) y cerca de un estupendo manantial (hoy desaparecido por el descenso del nivel freático de las aguas en la zona). Allí tenía Dª Asunción su “casa de campo”. Una construcción de recreo muy lujosa para la época, con un patio octogonal del que partían los diferentes pasillos para las numerosas dependencias. Todavía es posible ver los vestigios de los azulejos de la época en su suelo. Aún hay quien recuerda el numeroso séquito que acompañaba a Dª Asunción en esos desplazamientos a la Casa de Campo: criadas, cocinero, chofer, mayordomo, ama de llaves…

Casa de Castilla

Plano satelital (Google) de la zona junto al Complejo Lagunar de Manjavacas, donde puede verse la Casa de Castilla, donde La Serrana tenía su casa de campo.

ORIGEN DE LA FORTUNA

Según nos cuenta D. Vicente Ortega (el sobrino de Dª Asunción), esa gran fortuna que tenía su tía, provenía de un antepasado de la familia, un tal Juan de Ortega, que fuera capitán de don Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador (Vivar 1048/Valencia 1099), y que en tiempos de la Reconquista, sería favorecido con una importante heredad como pago a los servicios prestados a la corona. Nuestro interlocutor nos asegura que este antepasado suyo y de Dª Asunción Ortega nació en Carrión de los Condes (Burgos) y murió en Villar de Cantos en el siglo XI.

Según la genealogía del apellido Ortega, vemos que éste es de origen real. Casi todos los genealogistas coinciden en asegurar que procede de los Duques de Bretaña, en Francia, cuando algunos miembros de esta familia acudieron en ayuda del rey D. Ramiro de León en tiempos de la Reconquista. La heráldica nos dice que el escudo que hay en la casa donde viviera Dª Asunción Ortega, en Mota del Cuervo, coincide en la representación de determinados caracteres con los propios de su linaje. En este escudo, podemos observar que contiene cuatro cuarteles, con sendas flores de lis en el 1º y 4º cuartel, que podrían identificar a los Ortega. En cambio vemos que en los cuarteles 2º y 3º no aparecen las ruedas propias del escudo original de los Ortega y en cambio si aparecen sendos lobos (lo que hace asemejar a este escudo con el linaje de los Chacón).

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A la izquierda detalle del escudo heráldico de la familia, en su casa de Mota del Cuervo, con la flor de lis (de origen francés) en los cuarteles 1 y 4, propia de los “Ortega”. A la derecha escudo heráldico de los Ortega.

Fruto de la gran fortuna heredada por sus antepasados, al casarse, el matrimonio incrementó aún más su patrimonio. Sin duda alguna se trataba del mayor capital de la comarca. Mayor que el de los Condes de Campillo, otra de las grandes fortunas de Mota del Cuervo en aquella época. Aseguran los antiguos del lugar, que el capital de Dª Asunción, ascendía a más de 1.000Ha.de tierras de labor.

En Mota del Cuervo, las fincas más importantes estaban en la zona de la Dehesilla, Castilla y la zona de Manjavacas.

Yunta de Mulas (E. Riquelme)

Manchego arando con una yunta de mulas, año 1943, de “Memoria y Realidad” (gentileza de E. Riquelme).

Para labrar esos terrenos, Dª Asunción, tenía muchos empleados agrícolas, que a su vez utilizaban numerosas caballerías (mulas en general). Tenían una tropa en su casa principal de la Plaza del Toril, Se denominaba una “tropa” al conjunto de tres yuntas, de 2 mulas cada una, Es decir, una tropa estaba compuesta por 6 mulas, conducidas por un zagal para cada yunta y un mayoral para cada tropa. Tenían otra tropa en la casa de enfrente (casa que luego sería del suegro de D.Vicente Chocano). Otra tropa tenían en la Dehesilla, finca que, tras el fallecimiento de “la Serrana, comprarían los hermanos Montoro. Según parece, estos últimos  adquirieron las fincas de la Dehesilla y Castilla, que en total hacían una extensión de unas 300Ha. de tierra fértil, sin tener en cuenta la superficie de las lagunas de la zona. En una de esas fincas, concretamente en Castilla, era donde Dª Asunción tenía la ya citada Casa de Campo, donde iba en el verano. Otras 2 tropas tenía en la casa de Castilla, para labrar todo el terreno circundante.

En las Mesas tenía varias tropas más, también en las Pedroñeras. Esas heredades de las Mesas, de las Pedroñeras y parte de lo que tenía en Pinarejo lo tuvo que vender Dª Asunción para construir el asilo de la Mota. La mayor parte de las fincas de Pinarejo y la casa solariega, las vendió Dª Asunción a sus parientes los Ortega de Pinarejo. Según parece por un precio simbólico, dado el interés que tenía en que esa heredad permaneciera en la familia.

ADMINISTRADORES

Tamaña fortuna requería de muchos empleados, no solo de peones agrícolas, capataces o mayorales, que trabajaran el inmenso campo de labor que tenían, sino numerosos empleados domésticos, como ama de llaves para cada casa, mayordomo, chofer, cocineros, limpiadoras…. Además de todos esos empleados, para gobernar el grueso de la hacienda, tuvo Dª Asunción dos administradores, el primero fue D. Abelardo Tarrió Fernández, de gran formación universitaria, farmacéutico y abogado, natural de Mota del Cuervo. Era una persona influyente y con mucho prestigio, que vivió en la casa de la calle Mayor que hace un redondo chaflán con la calle Imperial. Esa casa la adquirió posteriormente D. Rafael Gismero.

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Calle Mayor de Mota del Cuervo, en la foto de la derecha (E. Riquelme), haciendo un chaflán redondo, estuvo la casa de D. Abelardo Tarrió (el primer administrador de la Serrana). A la izquierda de esa misma foto, puede verse un edificio más alto situado en frente de la casa de D. Abelardo, que fue la casa de las Clementinas. En este último edificio modernista (patrimonio ya desaparecido) estuvo situado el Ayuntamiento republicano de Mota del Cuervo. (ver foto de la izquierda a color).

Tenemos noticia de que, durante la guerra civil española, D. Abelardo y su familia pasaron a la zona nacional, posiblemente en La Estrada (Pontevedra), donde D. Abelardo estudió de joven, y que posteriormente embarcó con su familia, hacia Argentina, hasta que finalizó la contienda.

En un momento dado, durante la guerra, por las causas que se detallarán más adelante, doña Asunción decidió cambiar de administrador. En una de las visitas que hizo D. Abelardo a la casa de Dª Asunción en Madrid, ésta no le recibió. “La Serrana” ya había designado como nuevo administrador a D. Rafael Fernández Granda, que más adelante sería su heredero universal, y sería la persona que tras el fallecimiento de Dª Asunción, vendría a Mota del Cuervo para liquidar o vender el patrimonio y más tarde para hacer la entrega del edificio del Asilo para la construcción del Instituto Julián Zarco. D. Rafael Fernández Granda tuvo un alto cargo en el Ayuntamiento de Madrid y más tarde trabajó para la Compañía Vasco Navarra . Falleció el 16-12-1998 a los 105 años de edad. (Según refleja la sección de necrológicas del diario ABC del 17-12-1998).

AVATARES DURANTE LA CONTIENDA CIVIL

Dª Asunción, durante la contienda permaneció en Madrid. A los dos meses de comenzar la guerra civil, el gobierno de Largo Caballero creó un organismo que se llamó la “Caja general de reparaciones de daños derivados de la guerra civil”. El objetivo era incautar a favor del Gobierno Republicano, legalmente establecido, los bienes de numerosos miembros de la aristocracia y de la burguesía española que apoyaron la rebelión franquista, o que simpatizaron con ella. Este es el decreto de creación de la Caja General de Reparaciones:

“No es verosímil que basten para enjugar el cuantioso quebranto material que ha de soportar nuestro país los bienes de los criminalmente responsables del movimiento sedicioso que ha atacado la legalidad constituida de nuestro pueblo. Pero, sin embargo, es bien justo que ellos sean los primeros en soportar el quebranto” (Wikipedia)

Dª Asunción Ortega Belinchón, al igual que otras grandes fortunas y miembros de la nobleza, fue considerada desafecta al régimen republicano y le fueron confiscados todos sus bienes durante el conflicto. Existen documentos que así lo reflejan en el Archivo del Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca. (Signatura PS-MADRID,1032.160). Existen también reseñas en el Ministerio de Agricultura, Servicio de expropiación de fincas rústicas sin indemnización, y así lo refleja también en el Boletín Oficial de la Provincia de Madrid, del 30-12-1938, que publica la lista de los desafectos al régimen, de donde hemos extraído el de “la Serrana”, como puede verse a continuación:

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Boletín Oficial de la provincia de Madrid (30-12-1938) donde aparece la lista de personas a las que la Caja general de Reparaciones les intervino sus bienes. A la derecha (ampliado) detalle de la lista donde aparece Dª Asunción Ortega Belinchón, junto a otras personas de gran fortuna.

Posiblemente con la difusión de estas expropiaciones, y el hecho de figurar en esa lista de desafectos al régimen, publicada en el Boletín Oficial, fue lo que ocasionó la visita de esos milicianos al edificio donde vivía Dª Asunción en Madrid. Nos cuentan que, a la portería de esa casa de la Gran Vía madrileña, en tiempos de la guerra civil española (1936-1939), llegaron unos 8 milicianos preguntando por Dª Asunción, y que el portero de la finca (puesto en su día allí por “La Serrana”), les dijo que estaba fuera de Madrid y que no regresaría hasta la semana próxima. Tal fue la naturalidad con la que el portero se expresó, debido seguramente a los continuos viajes de Dª Asunción, que los milicianos se lo creyeron y quedaron en volver a los 7 días. En cuanto se marcharon, subió el portero a avisar a Dª Asunción de lo acontecido y de las intenciones que esos milicianos traían.

Este suceso ocasionó el que Dª Asunción Ortega Belinchón, temiendo por su vida, solicitara ayuda a uno de los vecinos del inmueble, por aquel entonces, un alto funcionario del Ayuntamiento de Madrid, llamado D. Rafael Fernández Granda, el cual se brindó a protegerla , a alojarla primero en su casa, y después a facilitarle todo tipo de atenciones que tenían que ver, desde procurarle un sitio seguro,-sabemos que, después,  vivió cerca de la plaza de Chamberí-, hasta proveerla de los alimentos, tan escasos por aquel entonces en Madrid, debido al asedio de la capital. Otra de las personas que al parecer procuró ayuda y alimentos a la Serrana, durante su estancia en el Madrid asediado, fue el entonces delegado de Abastos de Mota del Cuervo, llamado Emilio Cobo, persona que, en otro tiempo, había desempeñado el cargo de chofer personal de “la Serrana”, a la que profesaba gran afecto. Con el devenir de los años, como hemos visto más arriba, este D. Rafael Fernández Granda llegaría a ser administrador general del capital de Dª Asunción, y más tarde heredero universal de esa colosal fortuna, tras el fallecimiento de la misma, acaecido en Madrid el 30 de julio de 1943, cuando “la Serrana” contaba con 63 años de edad.

Según parece la familia de D. Rafael Fernández Granda, la atendieron hasta el final y posiblemente por eso, la Serrana les dejó toda la herencia.

CONSTRUCCIÓN DEL ASILO DE ANCIANOS EN MOTA DEL CUERVO.

Dª Asunción Ortega Belinchón tuvo la idea de construir un gran Asilo de Ancianos, como no había otro en la comarca. Para ello no deparó en gastos. Primero compró una vieja casa solariega que fuera de Canuto Soriano, que fue la persona que tuvo la primera gasolinera de la Mota (en la calle Mayor). Esta casa solariega estaba situada en el mismo sitio donde ahora está el Instituto , en el número 1 de la actual calle de D. Sabino, y tenía un flamante escudo heráldico en su fachada principal. En el momento de su adquisición, la casa llevaba abandonada varios años, hasta el punto de que los chicotes la llamaban la “casa de los duendes”. Para acometer esta tamaña obra, Dª Asunción tuvo que vender numerosas fincas de labor. Concretamente, se sabe que vendió las fincas que tenía en Las Mesas, y en Las Pedroñeras y posiblemente parte de las de Pinarejo.

Tras el derribo de esta casa solariega, dispuso “La Serrana”, que vinieran una cuadrilla de 12 expertos maestros albañiles, que procedían de Socuéllamos, para construir el Asilo, un gran edifico de piedra, de tres plantas, con unos buenos cimientos, sólidas paredes, con un gran espacio central con columnas, con una capilla neomudejar en su interior, con unas enormes rejas de hierro fundido en las tres puertas delanteras, y dotado de servicios sanitarios en todas sus plantas. En aquella época no existía aún el alcantarillado municipal en Mota del Cuervo, tan solo había un primitivo sistema de saneamiento, en el entorno de la plaza, que se llamaba “El encaño de la Villa”, por lo que en el Asilo tuvieron que construir un sistema de saneamiento con la instalación de fosas sépticas. No obstante, antes de la finalización de las obras del Asilo, se desató la guerra civil española de 1936, con el levantamiento de las tropas franquistas en el norte de Marruecos. En ese momento aún faltaban por terminar las barandillas de las escaleras y la instalación de la luz y el agua. Así, que este edificio nunca llegaría a ser un Asilo de Ancianos, para lo que estaba destinado en un principio.

Luego, durante la guerra, por espacio de tres o cuatro días solamente, siendo alcalde de Mota del Cuervo, D. Saturnino Rodrígo Cano (1), este edificio, fue prisión. Sirvió para trasladar allí a los presos desafectos a la causa republicana, que hasta entonces habían estado presos en la Ermita del Santo y en la cárcel del convento de los Franciscanos –hoy edificio del Ayuntamiento- . Eran en las propias celdas de los frailes donde los encerraban. Al edificio del Asilo trasladaron a los presos que corrieron peor suerte. Muchos de ellos fueron condenados a muerte, en juicios sumarísimos que se hacían en el local de la iglesia parroquial, que por aquel entonces cumplía, además, la función de mercado de abastos (entraban y salían los camiones y los carros por las dos puertas de la iglesia). Las sentencias de los juicios eran leídas desde el púlpito.

Es conocido el intento de fuga espectacular de tres de esos presos en el Asilo, cuando ya estaban esperándoles en la puerta los coches que les llevarían a un destino cierto. De estos tres solo consiguió darse a la fuga D. José López Cañego, el veterinario que vivía en la Plaza Mayor, donde ahora está el Casino Moteño, por aquel entonces un joven de complexión atlética, que consiguió saltar desde el primer piso del Asilo al tejado de un edificio contiguo y desde allí a la calle. Los otros presos que le acompañaron no tuvieron la misma suerte, uno de ellos, D. Alberto Martínez, al caer se rompió una pierna y fue de nuevo capturado. El resultado es que, de aquel episodio, solamente el veterinario sobrevivió.

Tras la finalización de la contienda, la dictadura también utilizó este edificio del Asilo como cárcel para los republicanos.

DE ASILO A HOSPITAL DE GUERRA

A pesar de que le faltaban algunos detalles constructivos, durante la contienda civil, el edificio fue requisado para hospital de guerra. Se terminaron los detalles que faltaban, se puso la luz y se solicitó a la población de Mota del Cuervo que se donaran camas y ropa de cama para habilitar el edificio para ese fin hospitalario. Al frente del mismo hubo un capitán médico y en la planta de abajo se instaló una farmacia militar regida por un teniente farmacéutico. Al principio de la guerra el hospital estuvo a pleno funcionamiento, pero a medida que el frente se iba alejando de Mota del Cuervo, el hospital dejó de resultar operativo, al tener que desplazar a los heridos en el frente a mucha distancia.

Más tarde, este edificio fue cedido por Dª Asunción Ortega Belinchón para uso de la Falange Española, para lo que se desplazó desde Madrid, su administrador y heredero, D. Rafael Fernández Granda, el cual lo cedió en una especie de alquiler sin coste. La Falange y su sección femenina, estuvieron durante muchos años disfrutando de este magnífico edificio. También estuvo allí el Auxilio Social. En este edificio se desarrollaron también numerosas tandas de ejercicios espirituales.

asilo e instituto

A la izda. Edificio del Asilo por su parte trasera (Foto: F. García), a la dcha. Edificio del IES Julián Zarco por su parte delantera, construido sobre el solar del Asilo que fue donado por Dª Asunción Ortega Belinchón.

Además de la utilización del edificio por parte de la Falange, la parte trasera del mismo, se estuvo utilizando como campo de fútbol para el equipo local, hasta el año 1953 que se llevó al Campo de Santa Rita. El año 1957 se volvió a utilizar el Campo de Fútbol del Asilo por parte de los futbolistas del Mota del Cuervo. Los vestuarios estaban situados en la segunda planta del Asilo. Después éste edificio estuvo varios años cerrado. La Serrana, primero, y su administrador y heredero universal después (tras el fallecimiento de Dª Asunción), mantuvieron la propiedad del magnífico edificio del Asilo.

Equipo de fútbol en el Asilo

El último uso que se dio al edificio del Asilo, fue la utilización del campo de fútbol situado en la espalda del mismo. En esta foto podemos ver al equipo de fútbol de Mota del Cuervo en ese campo, aunque a la espalda vemos ya el nuevo edificio del instituto en construcción.(foto cedida por la Asociación Amigos por la Historia de Mota del Cuervo).

DE ASILO DE ANCIANOS A INSTITUTO DE BACHILLERATO

El Alcalde, D. Cipriano Palacios Lillo, durante su mandato (que ejerció desde 1962 a 1975), fue el que impulsó la construcción de un Instituto de enseñanza secundaria en Mota del Cuervo, y el que tuvo la idea de solicitar el Asilo al heredero universal de Dª Asunción (La Serrana en aquella fecha ya había fallecido) y éste, accedió a cederlo gratuitamente. D. Rafael Fernández Granda fue el que vino a Mota del Cuervo para formalizar la cesión del edificio, erigido sobre el solar que serviría posteriormente para la construcción del flamante Instituto Julián Zarco.

Por aquel entonces, era la época de la reconstrucción de los seis molinos de viento en Mota del Cuervo, impulsada por la Asociación de Amigos de los Molinos, que fundara Joaquín Piqueras Mujeriego. A muchas de esas  inauguraciones venía el Gobernador Civil de Cuenca, D. Eugenio López y López. El alcalde D. Cipriano Palacios Lillo, hombre de gran visión de futuro, aprovechó esos frecuentes contactos con el Gobernador Civil, y se empecinó en conseguir el primer instituto de bachillerato de toda la comarca. En un primer momento este instituto moteño estaba proyectado como Instituto Técnico de Enseñanzas Medias, al igual que otro que había en Villarrobledo (El instituto Virrey Morcillo). Se hicieron gestiones con el Ministerio de Trabajo (que tenía las competencias de los institutos laborales) para conseguir la adjudicación del instituto para Mota del Cuervo. En aquellas fechas solo había una docena de estudiantes en Mota del Cuervo, que se tenían que desplazar a Cuenca, a Madrid, o al ya citado de Villarrobledo (Albacete)para cursar el bachillerato.

El principal problema vino después, cuando tras derribar el Asilo y construir el magnífico edificio del Instituto, empleando para ello el gran solar que “la Serrana” donó, de unos  4.300m2, dotarlo de amplias y luminosas aulas, biblioteca, laboratorios, un espacioso salón de actos y un magnífico comedor para 150 alumnos.., vieron que no se alcanzaba el número mínimo de estudiantes que requerían en el Ministerio para el envío del profesorado y por tanto, para la apertura del Instituto. A pesar de la numerosa población joven de la época en la zona, muchos padres, incluso con posibilidades económicas, no querían mandar a sus hijos a estudiar y preferían formarles en las tareas agrícolas. Eran otros tiempos… Si el hijo estudiaba, ¿quién se haría cargo del campo después?.

Es aquí donde cabe destacar la gran labor de los promotores e impulsores del Instituto Julián Zarco de Mota del Cuervo, precisamente por la gran oportunidad que se daba a los estudiantes de la comarca que terminaban sus estudios en la escuela, para que pudieran continuar los mismos en el IES de Mota del Cuervo. Entre ellos, además de los ya citados D. Cipriano Palacios Lillo -alcalde de Mota del Cuervo- y D. Eugenio López y López, (al que los moteños reconocieron ese logro dándole –durante unos años- su nombre a una de las calles que hacía esquina con el Instiuto), cabe destacar también la labor de otros moteños, como D. Manuel Contreras Contreras, concejal y médico natural de Mota del Cuervo, que por aquel entonces estaba ejerciendo su profesión en Villatobas. Él convenció a muchos padres de futuros estudiantes de esa localidad, para que se desplazaran al nuevo Instituto. Aún así, todavía no se alcanzaba la cifra requerida para el envío del profesorado, así que otro concejal, D. Anibal Ruiz de Valbuena, maestro de escuela, visitó a sus colegas de promoción en diversos pueblos de alrededor, especialmente a los maestros de los alumnos que terminaban ese año la enseñanza primaria, de los pueblos vecinos, como: El Toboso, Santa María de los Llanos, El Pedernoso, Belmonte, Pedro Muñoz, Los Hinojosos, Villamayor de Santiago, Puebla de Almenara, Osa de la Vega, Villaescusa de Haro, Villalgordo, Torrejoncillo del Rey, Las Mesas…, para animarles a que sus alumnos se matricularan en el nuevo Instituto de Mota del Cuervo. Se sabe que, incluso, consiguieron la lista de muchos de esos alumnos que acababan ese año los estudios primarios y los matricularon sin más. Seguro que alguno de ellos nunca supo que había estado matriculado en el Instituto de la Mota. Finalmente fue determinante el que el citado médico D. Manuel Contreras Contreras, pagara de su bolsillo todas esas nuevas matriculaciones de alumnos , de forma que el Alcalde se presentó en el Ministerio correspondiente, con un buen número de estudiantes matriculados, para reclamar la viabilidad del Instituto y por ende la provisión por parte de las autoridades educativas del profesorado correspondiente. Así es como comenzó su andadura el IES Julián Zarco de Mota del Cuervo, en el curso de 1966/1967. En estas fechas de 2016/2017 se celebra el 50 aniversario de la creación del Instituto.

50 aniversarui IES Julián Zarco

Fue decisivo también el que se apoyara la creación de una residencia de chicas en la antigua casa de Félix Palacios en la calle Mayor. Una residencia de monjas, con capacidad para 75 chicas, regentada por las Hermanas de la Caridad del Cardenal Sancha; y también se destinó una parte del edificio del Instituto, para habilitarlo como internado para chicos, denominado “Alonso Cano” con capacidad para 80 alumnos.

foto convento hnas. Cardenal Sancha

Convento de las Hermanas del Cardenal Sancha, en la calle Mayor de Mota, muy cerca de la Plaza. En este edificio estuvo situada la residencia femenina de estudiantes.

Tras la inauguración, cada año se iban ampliando nuevos cursos y nuevas aulas, de forma que en el curso 1973/1974, según informa el “Diario de Cuenca”, había ya 300 alumnos entre chicos y chicas, de los cuales unos 150 eran de Mota del Cuervo. Ese año impartían su labor docente en el Instituto 18 profesores. Los cursos que se estudiaban en aquel año, eran: quinto y sexto de Bachillerato Superior General, el cuarto curso de Bachillerato Elemental Unificado libre, Curso de Orientación Universitaria (COU) y primer curso de primer grado de Formación Profesional. Aquel año se proyectó la construcción de 25 viviendas para profesores.

 

El instituto IES JULIAN ZARCO.

Como se ha dicho el instituto comenzó siendo un Instituto Técnico de Enseñanzas Medias, que albergaba en una parte del edificio una Sección de Formación Profesional. Ésta en 1976 se convierte en Sección Delegada del Instituto Politécnico de Cuenca. En 1984 se desgaja esa Sección de Formación Profesional y se traslada a otro edificio en el Barrio de Santa Rita. Fue a partir de ese momento cuándo el instituto sería bautizado como Julián Zarco y se impartirían en él las enseñanzas de B.U.P y C.O.U.

El nombre de Julián Zarco se puso en honor al Padre Julián Zarco Bacas y Cuevas, natural de Cuenca, pero de ascendencia moteña. Agustino, que al igual que otro moteño ilustre, D. Diego de la Mota, fuera bibliotecario del Escorial. El Padre Zarco, fue académico de la Real Academia de la Historia y autor de la Relación de los pueblos del Obispado de Cuenca. Recientemente ha sido considerado Beato. Hay un cuadro con su imagen en la Iglesia de San Miguel Arcángel.

Julián Zarco (r)

Cuadro del Agustino de Mota del Cuervo, Beato Julián Zarco Cuevas, mártir, bibliotecario del Escorial, miembro de la Real Academia de Historia de España y de la Hispanic Society de Nueva York, pintado por D. José Luis Rodríguez, que figura en la Iglesia Parroquial de Mota del Cuervo, a propuesta del Presidente de la Asociación de Amigos de la Historia.

UNA CAPILLA EN LA IGLESIA DE SAN MIGUEL ARCÁNGEL DEDICADA A Dª ASUNCIÓN ORTEGA

Tras el fallecimiento de Dª Asunción el 30 de julio de 1943, por orden de D. Rafael Fernández Granda, su administrador y heredero universal, se sufragó, dentro de la parroquia de San Miguel Arcángel de Mota del Cuervo, la construcción de un altar en su recuerdo, situado en el frontal izquierdo del templo. En él figura la leyenda “En memoria de Dª Asunción Ortega Belinchón” y la fecha de 1943.

altar patrocinado por Doña Asunción Ortega

Altar en memoria de Dª Asunción Ortega Belinchón situado en el lateral izdo. de la Parroquia de San Miguel Arcángel en Mota del Cuervo. A la derecha detalle con el nombre de Dª, Asunción Ortega y la fecha de 1943 (Foto P.Glez. Morales). Me informan que, actualmente, ya no es posible ver la leyenda “En memoria de doña Asunción Ortega Belinchón”, que ha sido borrada… Sin comentarios.

Estos son los datos que he podido recabar sobre la vida Dª Asunción Ortega Belinchón, “La Serrana”, un personaje, que con sus actuaciones procuró engrandecer a Mota del Cuervo. Se desprendió de parte de su heredad para construir un Asilo de Ancianos, que nunca llegó a funcionar como tal, pero que posteriormente, donaría ese solar para la construcción del IES JULIÁN ZARCO.

Dada la época convulsa en la que vivió “La Serrana”, especialmente en la etapa de la guerra civil española de 1936/1939, he procurado relatar los acontecimientos desde un punto de vista totalmente neutral, en lo que a política se refiere, ya que la sensibilidad sobre las atrocidades vividas en esa guerra fraticida, por ambos bandos, y sus consecuencias posteriores de represión están aún muy presentes para muchas personas.

NOTAS:

(1) En el libro “El Alcalde” editado en 2009 por el Ayuntamiento de Mota del Cuervo, pág. 54, se refleja que D. Saturnino Rodrigo Cano fue alcalde de Mota del Cuervo bajo la jefatura de gobierno de D. Niceto Alcalá Zamora. No obstante, en el listado que -posteriormente- entregó la Alcaldía Nacional de Mota del Cuervo a la Fiscalía de la Causa General de Cuenca, D. Saturnino Rodrigo Cano figura solo como “Gestor”.

BIBLIOGRAFÍA:

Archivo del Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca.

Boletín Oficial de la Provincia de Madrid

“EL ALCALDE” Retrospectiva histórica de la Alcaldía en Mota del Cuervo desde 1870 a la actualidad. Autores: Jacobo Medianero Millán y Jorge Checa López. (Editado por el Ayto. de Mota del Cuervo en 2009).

Ministerio de Agricultura, Archivo histórico: Servicio de expropiación de fincas rústicas sin indemnización.

AGRADECIMIENTOS:
Esta investigación no hubiera sido posible sin la ayuda de las siguientes personas:

De Mota del Cuervo: Dr. D. José Zarco, Dª Teresa Laguía, D. Alberto Moreno Escudero, D. José Montoro López, D. Aníbal Ruiz de Valbuena, Dª María Teresa Martínez Peñalver , D. Ernesto Riquelme Alcolado, D. José Andrés Pérez , Dª Carmen González Morales y D. Luis Miguel Díaz

De Pinarejo: D. Vicente Ortega, D. José Vicente Navarro Rubio, D. Paco Arenas y Dª María del Carmen Navarro Requena

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AUTOR: José Manuel González Mujeriego

logoahmcg Miembro de la Asociación de Amigos por la Historia de Mota del Cuervo.

Publicado en la Revista de la Historia de Mota del Cuervo en Diciembre 2016

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