Diccionario Moteño

Plaza Mayor de Mota del Cuervo coronada por sus siete molinos de viento

DICCIONARIO MOTEÑO

En este diccionario moteño he recogido muchas de las palabras o expresiones que se utilizan en Mota del Cuervo y en la zona de la Mancha en general. Gran parte de ellas están en desuso y reflejan el habla de la gente del campo, relatan sus costumbres, sus dichos y sus comidas. Muchas de estas expresiones están reflejadas en la obra cumbre de la literatura universal, Don Quijote de la Mancha y constituyeron una pista indispensable para mis investigaciones sobre ese “Lugar de la Mancha” del que D. Miguel de Cervantes no quiso acordarse, y que yo identifico como Mota del Cuervo. ¡Son tantas las expresiones reflejadas en el Quijote!, que se podría afirmar que todavía se habla en la Mota del Cuervo, como lo harían Don Quijote y Sancho. Muchas de estas palabras figuran también en diferentes diccionarios de la zona. Fue el 8 de junio de 2010, cuando envié, para su publicación, gran parte de las aportaciones que reflejo a continuación, que junto a las de otros autores, fueron publicadas por la Asociación de Amigos por la Historia. De vez en cuando voy añadiendo otras palabras y nuevas fotos. En ocasiones estas palabras, en esta parte de la geografía, tienen un significado diferente al que les asigna la Real Academia de la Lengua Española.

Abacería. Tienda en donde vendían principalmente legumbres secas a granel, habas, vinagre, aceite, azúcar, sal, especias, etc. Abacero es una palabra proviene del árabe y significa: “el de los víveres”.

En la Mota, en la década de los años 30 del siglo pasado, todavía había tres abacerías: La de Celestino Alcolado, la de Ladislao Cano y la de Gregorio Martínez. Coexistían con otras 2 tiendas de Comestibles (la de Pablo Trigueros y la de Antonio y Eduardo Zarco).

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Interior de una abacería (foto Blogabaceria,es).

Abatanar. Apelmazar. Se emplea esta palabra cuando la ropa de lana se encoge al lavarla en caliente (se ha abatanado). Antiguamente, abatanar, era la acción de apelmazar la ropa con los mazos del batán, un artilugio de madera movido por la acción de una corriente de agua con la que se golpeaba la ropa para que se apelmazara y tuviera más resistencia.

Batán hidráulico

Esto dice Cervantes sobre los Batanes en el Quijote: “Pues, porque os burláis, no me burlo yo –respondió don Quijote–. Venid acá, señor alegre: ¿paréceos a vos que, si como estos fueron mazos de batán, fueran otra peligrosa aventura, no había yo mostrado el ánimo que convenía para emprendella y acaballa? ¿Estoy yo obligado, a dicha, siendo, como soy, caballero, a conocer y destinguir los sones y saber cuáles son de batán o no? Y más, que podría ser, como es verdad, que no los he visto en mi vida, como vos los habréis visto, como villano ruin que sois, criado y nacido entre ellos”. (El Quijote, I, cap. XX).

Ablentar  (Aventar) En la era, acción de separar el grano de la paja por la acción del viento.

Ablentadora
“Ablentadora” Máquina para aventar accionada manualmente con una manivela. (foto aportada por Manolo Perea).
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Obreros del campo ablentando (foto: Ramón Biadiu, 1934)

Abocardar. Hacer la boca más grande. Se emplea para sujetar con las manos la boca del saco para que no se pliegue y sea más ancha. Este término se empleaba también en el barrio alfarero de las cantarerías para indicar la acción de hacer/poner la boca a los cántaros.

“Abocarda ahí el saco, que se desparrama to el trigo”

Abotargao. Persona hinchada de cara o del cuerpo, debido a un atracón de comida o bebida.

Acequia Madre. Es una vía de agua que parte del sur de la villa de Mota del Cuervo. Es la que más caudal lleva durante todo el año. Ello se debe al aporte de las aguas pluviales que vierte en ella el arroyo Córcoles, por el caudal que recibe de otras dos acequias: las Hipólitas y la del Olivar de Mateo. Finalmente, la Acequia Madre recibe también las aguas parcialmente recicladas procedentes de la depuradora municipal. Sus aguas son, a menudo, portadoras de exceso de nutrientes, lo que hace que la laguna de Manjavacas, donde desemboca, esté eutrofizada debido al exceso de nitratos y de fostatos. Hay quien sostiene que esta circunstancia atrae a muchas colonias de flamencos. Esta acequia posee en su trazado final numerosos carrizos en su cauce, que contribuyen en buena forma a paliar la excesiva cantidad de nutrientes que llevan sus aguas. Hace años que está programada la creación de una prelaguna artificial que ayude a paliar la elevada concentración de nutrientes que llegan a la laguna de Manjavacas.

Acequia Madre (foto Cri Camps)
La Acequia Madre, poco antes de su desembocadura en la laguna de Manjavacas. Es importante preservar la cubierta vegetal de sus orillas por su labor de eliminación y retención de nutrientes. Fotografía de Cri Camps.

 

Afoto.  (Foto) Apócope de fotografía.

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Retratista haciendo “afotos”

Agora. Ahora mismo, en este momento. La RAE dice que este adverbio demostrativo está en desuso, pero aún es posible encucharlo decir a los viejos moteños.

Cervantes utiliza muchas veces esta palabra en El Quijote: –Mira, Teresa –respondió Sancho–, y escucha lo que AGORA quiero decirte; quizá no lo habrás oído en todos los días de tu vida, y yo AGORA no hablo de mío; que todo lo que pienso decir son sentencias del padre predicador que la Cuaresma pasada predicó en este pueblo. (El Quijote, II, cap. V).

Sancho conversando con su mujer, Teresa Panza.
(Imagen de Juan Alaminos, en el blog de Jordi.B)

Aguaeras . Aparejo de esparto que se ponía a los burros para transportar los cántaros con el agua. También se podían poner en la parte trasera de la bicicleta.

Paisano sobre su burro y con aguaeras
Moteño transportando agua con su borrico y sus aguaeras

Aguaor. (Aguador o azacán). Persona que se dedicaba a sacar el agua de los pozos, para luego transportarla en cántaros, hasta las tinajas de las casas a cambio de unas monedas.

Mucho antes de que existiera en Mota del Cuervo la distribución canalizada del agua potable, ésta se distribuía por las casas gracias a los aguaores. El aguaor extraía y transportaba el agua desde los pozos que disponían de las mejores aguas hasta las casas. La transportaban en cántaros colocados en unos carros típicos de la zona, con grandes ruedas recubiertas con aros de hierro. Carros adaptados especialmente para contener unos nueve o diez cántaros, bien protegidos para que no se «cantarearan», o lo que es lo mismo, para que no se chocaran entre ellos y resistieran los baches de los caminos y no se rompieran.

Así recoge Cervantes este oficio de azacán en su obra:
“Y cuando no, la infanta me ha de querer de manera que, a pesar de su padre, aunque claramente sepa que soy hijo de un AZACÁN, me ha de admitir por señor y por esposo; y si no, aquí entra el roballa y llevalla donde más gusto me diere”. (El Quijote, I, cap. XXI)

aguaor con cántaros moteños
Aguaor transportando agua en cántaros moteños (año 1934)

Agüelo. deformación de abuelo, ascendiente.

“¡Tomá que mi agüelo! –respondió la aldeana- (El Quijote, II, cap.X)

Agujetas. Cordones para atar los zapatos, las botas o las zapatillas. Acepción muy utilizada en Mota del Cuervo y también en México. En otros sitios se utiliza la palabra agujetas para definir los dolores musculares tras realizar un esfuerzo no habitual e intenso.

Agujetas
Agujetas o cordones para los zapatos o zapatillas

Ahonde. Contracción que significa “A dónde”, que se emplea en la Mota para indicar o preguntar por una dirección. Sustituye al adverbio interrogativo “dónde”

Cuentan los viejos una anécdota de un señor mayor (un “hermano”) que le pregunta a su joven vecino:

  • “¿Ahonde vas Capote?”
  • “Pos voy a la viña, hermano Sandalio”
  • “Está mu bien Capote”
  • “¿De ahonde vienes Capote?”
  • “Pos vengo de la viña hermano Sandalio” .Y así “tos” los días, hasta que el joven, ya harto de lo mismo, le responde:
  • – “Voy ahonde me sale de los co….. hermano Sandalio…”
  • “Está mu bien Capote”

(los nombres son figurados)

En el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, Ahonde significa acción de ahondar.

Alacena. Armario hecho en la pared, con puertas y anaqueles.

Alboroque. Fiesta o celebración que se realiza para celebrar la terminación de un trato.

Alcabalero. Dícese de la persona que se dedicaba a recaudar impuestos, como se le llamaba a Cervantes, que se dedicaba a recorrer, entre otras, las tercias reales de los pueblos de la Mancha (como la de Mota del Cuervo) para realizar su labor de alcabalero.

                 Carta de Teresa Panza a Sancho Panza su marido “…porque no pienso parar hasta verte arrendador o alcabalero, que son oficios que aunque lleva el diablo a quien mal los usa, en fin en fin siempre tienen y manejan dineros.” (El Quijote, II, cap. LII).

Tercia Real de Mota del Cuervo
Tercia Real de Mota del Cuervo, donde se dice que Cervantes actuó como Alcabalero.

Alcahuete. En Mota del Cuervo mucha gente llama así al cacahuete: Planta papilonácea procedente de América, cuyo fruto comestible después de tostado, se encuentra en forma de vaina con 3 o cuatro frutos. El diccionario de la Real Academia Española de la lengua, define como alcahuete: a la persona que concierta, encubre o facilita una relación amorosa, generalmente ilícita.

alcahuetes

Alcahuetes (foto ABC)

Alcuza. Recipiente de forma cónica o cilindro-cónica, con un asa y un pitorro que salía desde la mitad de la vasija, hecha de hojalata, o de cerámica, o de cristal que se utilizaba en la cocina para contener el aceite. También se le llamaba Alcuza a un recipiente de hojalata, redondo, con un pitorro largo, que se utilizaba para engrasar algunas máquinas.

“Este es capaz de sacar leche de una alcuza” refrán que indica que una persona es capaz de hacer algo, que a primera vista, es imposible.

“Pidió luego alguna redoma para echallo, y, como no la hubo en la venta, se resolvió de ponello en una alcuza o aceitera de hoja de lata, de quien el ventero le hizo grata donación”. (El Quijote, I, cap. XVII).

O en esta otra cita:

Pero, reparando un poco más en ello, echó de ver en la color, sabor y olor, que no era sangre, sino el bálsamo de la alcuza que él le había visto beber”. (El Quijote, I, cap. XVIII).

Alcuzas
Alcuzas (foto jmgm)

Alforjas. Tira de tela de lana o de lona de costal, cerrada por los dos lados, para formar una bolsa doble que servía para transportar objetos, o el hato (comida). Se podía llevar cómodamente repartiendo su peso en cada bolsa, bien al hombro, o encima de la caballería. También las alforjas podían ser de pleita (esparto) para acoplarlas en la caballería. En la foto (del documental de RTVE “Las locuras de Don Quijote) podemos apreciar las alforjas que lleva Sancho Panza alojadas detrás de él, sobre el Rucio.

Así emplea Cervantes esta palabra en el Quijote:

“habiendo aplacado Sancho a su mujer, y don Quijote a su sobrina y a su ama, al anochecer, sin que nadie lo viese, sino el bachiller, que quiso acompañarles media legua del lugar, se pusieron en camino del Toboso: don Quijote sobre su buen Rocinante, y Sancho sobre su antiguo rucio, proveídas las alforjas de cosas tocantes a la bucólica, y la bolsa de dineros que le dio don Quijote para lo que se ofreciese” (El Quijote, II, cap. VII).

“Ensilló Sancho a Rocinante y aderezó al rucio, proveyó sus alforjas, a las cuales acompañaron las del primo, asimismo bien proveídas, y, encomendándose a Dios y despediéndose de todos, se pusieron en camino, tomando la derrota de la famosa cueva de Montesinos”. (El Quijote, II, cap. XXII).

RTVE Otros documentales. Las locuras de Don Quijote

Auzar, aguzar. Acción de afilar la reja del arado para labrar la tierra de labor. En Mota del Cuervo era una tarea que se desarrollaba en la herrería. En épocas en las que había mucha faena de arar la tierra, las rejas de los arados sufrían un gran desgaste (se quedaban “romas”) y eran llevadas frecuentemente a la herrería para auzarlas. Había una contabilidad específica, llamada tarja (ver significado) para controlar el número de auzados de las rejas para cada labrador. En la foto un herrero auzando un objeto al rojo vivo en la fragua (gentileza de lafraguaibera,com).

Cervantes alude a las rejas de los arados cuando dice: “Aún no se había atrevido la pesada reja del corvo arado a abrir ni visitar las entrañas piadosas de nuestra primera madre, que ella, sin ser forzada, ofrecía, por todas las partes de su fértil y espacioso seno, lo que pudiese hartar, sustentar y deleitar a los hijos que entonces la poseían”. (El Quijote, I, cap.XI).

Aliaga. (Aulaga, Tojo) Planta leguminosa de la familia de las fagáceas, espinosa de flores amarillas, cuyas puntas tiernas come el ganado.

Y alzando el uno de la cola del rucio y el otro la de Rocinante, les pusieron y encajaron sendos manojos de aliagas.” (El Quijote, II, cap. LXI).

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Aliagas junto al Complejo Lagunar de Manjavacas de Mota del Cuervo

Almanaque. (Calendario). Registro que comprende los días del año.

“¡En este almanaque no viene el santoral!”

Almóndiga o almondiguilla. (Albóndiga), cada una de las bolas que se hacen de carne o pescado picado menudamente y trabado con ralladuras de pan, huevos batidos y especias, y que se comen guisadas o fritas.

“Hoy tenemos guisado de almondiguillas de primer plato.”

Almorzá. (Almorzada) Porción de cualquier cosa suelta que cabe en el hueco que se forma con las manos juntas. En la foto (gentileza de Wikilivros) vemos una almorzá de judías.

“Dame una almorzá de judías.”

Almorzá de Judías de carilla (gentileza de Wikilivros)

Aluciar.– En la jerga de las cantareras de Mota del Cuervo, aluciar es la acción de alisar las paredes de las piezas de la alfarería después del urdido. Se alucia la pieza, tanto por dentro como por fuera, teniendo en cuenta que hay que mantener el grosor adecuado en toda la pared.

Cantarera aluciando lo que será un cántaro.

Amorterar.  Trabajo del campo que consiste en hacerles el redondo a las viñas, para que cuando llueva, recojan mejor el agua.

Amos.  Deformación de “Vamos” que según el diccionario de la RAE es una forma arcaica de la 1.ª pers. de pl. del pres. de subj. de ir).

amos al ofrecimiento que llegamos tarde”

Anafre. Utensilio de barro que hacían las cantareras moteñas, que servía para calentar pucheros o cazuelas con comida. Especie de infernillo que utilizaba carbón en la parte superior y que era prendido con pequeños sarmientos por abajo.

Anafre moteño

Anapoles, (los). Así llaman algunos lugareños a las Amapolas. La Papaver rhoeas es una planta silvestre de pétalos rojos, que tanto molesta a los agricultores y que tan bellos paisajes nos muestra en la Mancha. Es una planta de la familia de las Papaveráceas, prima hermana de otra de pétalos blancos (Papaver somníferum), que tiene otros usos, como indica su nombre latino. En la foto (de jmgm) vemos un campo de amapolas cerca del Complejo Lagunar de Manjavacas, entre los viñedos y con un frondoso pinar al fondo.

“Ogaño se ha llenao to el campo de anapoles.

pino vides y amapolas
Campo de amapolas entre pinos y vides, junto a la Laguna de Manjavacas de Mota del Cuervo. (foto jmgm)

Anca, enca. Preposición que indica “a casa de”, o “en casa de” en el caso de “enca”.

Deriva de la preposición francesa chez, que significa “en casa de”, o “a casa de”.

Ande. Deformación del adverbio interrogativo donde,  “A dónde”. A qué parte, en qué sitio.

“¿Ánde vas tan compuesta?”

Antaño. En otro tiempo. antiguamente.

No solo Antaño, sino Hogaño (en este año), son palabras que aún se escuchan entre los ancianos del lugar. Así las recoge Cervantes en su obra magna.

“Señores –dijo don Quijote–, vámonos poco a poco, pues ya en los nidos de antaño no hay pájaros hogaño: yo fui loco, y ya soy cuerdo; fui don Quijote de la Mancha, y soy agora, como he dicho, Alonso Quijano el Bueno.” (El Quijote, II, cap. LXXIV).

D Quijote II cap 74 Gustavo Dore
Los últimos días de D. Quijote (ilustración de G. Doré)

Ajioli. Salsa típica de la Mancha, de la Alcarria y del norte de Murcia, muy cocinada antiguamente en la Mota (tierra de paso). En otros sitios se le conoce como Alioli.

Ingredientes: Ajo, sal y aceite de oliva

Preparación: En una fuente se machacan los ajos y se va añadiendo poco a poco el aceite hasta formar una masa parecida a la mahonesa. Después se sala al gusto. si se corta al hacerla, se puede añadir un poco de zumo de limón. Modernamente, para que este plato no resultara tan fuerte, se hacía también con huevo y con solo un diente de ajo, de forma que se asemeja más a la mahonesa con ajo.

Alioli Mambo Cecotec
Alioli (foto gentileza de Mambo Cecotec)

Arenques. Sardinas saladas y secas que llegaban a las pescaderías en unas cubas de madera. La salazón del pescado, a base de meter el pescado entero en una salmuera y su posterior prensado, era una forma ideal de conservar este alimento, tan sabroso y tan socorrido para la gente que trabajaba en el campo.

En la década de los años 30 del siglo XX, ya había en la Mota, nada menos que 3 pescaderos. Había un “importador” de pescados “frescos y salados” que venían de Almería, Cádiz, Málaga, Barbate y Melilla (importaban de dentro de España…)  y nada menos que un asentador de pescados frescos y salados (ventas al por mayor y al menor), que se llamaba D. José Galiano Honsurve, establecido en la plaza Mayor. Todo esto a muchos kilómetros del mar…

Cuba de sardinas arenque (foto gentileza del blog de Cazorla)

Arrea. Interjección, palabra que sirve para apelar a un interlocutor

“Arrea y dile a tu madre que ya no venga”

       “Llegó Sancho a su amo marchito y desmayado; tanto, que no podía arrear a su jumento.” (El Quijote, I, cap. XVIII)

Arroz de polvorín. Plato típico de la cocina moteña que está hecho con arroz cocido en agua (no lleva leche), a la que se le añade canela en rama, corteza de limón y azúcar.

Artesa. Recipiente de madera con las paredes inclinadas de forma que hacían el fondo más estrecho, con sendas tablas horizontales en dos de los cuatro lados. En Mota del Cuervo, en función del tamaño, las artesas tenían diferentes utilidades: Una más pequeña, cuadrada, donde se amasaba el pan. Otras artesas eran rectangulares y más grandes, donde se salaban los jamones del cerdo tras la matanza.

“Por cuyas persuasiones y vituperios probó el pobre gobernador a moverse, y fue dar consigo en el suelo tan gran golpe, que pensó que se había hecho pedazos. Quedó como galápago encerrado y cubierto con sus conchas, o como medio tocino metido entre dos artesas, o bien así como barca que da al través en la arena”. (El Quijote, II, cap. LIII).

Artesa (antiguedadeselpatiodedulcinea.com)
Artesa de una sola pieza (antiguedadeselpatiodedulcinea,com)

Asadillo. Plato típico de la Mota y de gran parte de la Mancha

Ingredientes (para 6 personas): 2kg. de pimientos asados, cominos machacados, 4 dientes de ajo, 8 cucharadas de aceite de oliva, 2 cucharadas de vinagre y sal.

Preparación: Cortar en lonchas los pimientos asados, ponerlos en una sarten con el aceite de oliva y los demás ingredientes. Ponerlo a cocer a fuego lento.

Asilo. Antiguamente se usaba esta palabra para definir a las residencias de ancianos. En mota del cuervo, a principios del siglo XX, una hacendada, apodada “La Serrana”, vendió gran parte de sus fincas para la construcción de un gran asilo de ancianos, como no había otro en la comarca.

Ocurrió que este gran asilo, para el que no se había deparado en gastos, estaba aún sin finalizar, cuando comenzó la guerra civil española (1936), por lo que tuvo otros fines diferentes para los que fue construido, como: Hospital de guerra, farmacia militar, prisión, edificio para Auxilio Social, ejercicios espirituales…y luego, tras su derrumbe, el administrador de la Serrana, cedió el solar para la construcción del actual Instituto de Enseñanza Secundaria Julián Zarco de Mota del Cuervo. En la foto adjunta podemos ver a la izquierda la parte trasera del Asilo (foto F.García) y a la derecha el IES Julián Zarco.

Si quieres conocer la historia de este edificio y de su propietaria, visita este enlace: https://motadelcuervoellugardelamancha.com/2017/04/04/dona-asuncion-ortega-belinchon-la-serrana/

asilo e instituto

Atajo.  Senda o paraje por donde se acorta el camino.

   “En fin, por caminos desusados, por atajos y sendas encubiertas, partieron Roque, don Quijote y Sancho con otros seis escuderos a Barcelona. (El Quijote, II, cap. LXI)

Atascaburras. Antiguo plato típico de gran parte de la Mancha y de la Mota.

Ingredientes: Patatas, bacalao desalado, ajos, huevos duros, nueces, aceite y sal.

Preparación: Se cuece el bacalao durante 5 minutos, y se desmiga. (reservar parte del agua de cocción). En olla aparte se cuecen las patatas con la piel durante 30 minutos. En un mortero se machacan los ajos y se añade la patata pelada y se mezcla. Después se añade el bacalao y a continuación se va incorporando el aceite poco a poco, sin dejar de remover. Si queda espeso se añade un poco del agua del bacalao que hemos reservado. La consistencia final tiene que ser como un puré. Al terminar se añaden las nueces y el huevo duro picado o troceado.

Atascaburras, realizado por Karlos Arguiñano.

Aviar. Reparar, arreglar.

Azaón. (Azadón) Instrumento de labranza algo mayor que la azada.

“Remueve bien la tierra con el azaón.”

Azogue. Estado de ánimo que denota alteración, bullicio, inquietud.

El diccionario de la RAE define azogue como el mercurio (Hg).

Cervantes si lo usa en el mismo sentido que en la Mota, como en estas citas:

              Así sería –dijo Sancho–; porque a buena fe que andaba Rocinante como si fuera asno de gitano con azogue en los oídos. Y ¡cómo si llevaba azogue! –dijo don Quijote–, (El Quijote, I, cap. XXXI).

             “Pues, ¿qué cuando se humillan a componer un género de verso que en Candaya se usaba entonces, a quien ellos llamaban seguidillas? Allí era el brincar de las almas, el retozar de la risa, el desasosiego de los cuerpos y finalmente el azogue de todos los sentidos”, (Quijote, II, XXXVIII.).

personas inquietas
Personas inquietas, con azogue.

Azumbre. Recipiente de barro que se utilizaba como medida de capacidad para medir líquidos, como el vino y el aceite. Aproximadamente un azumbre equivale a 2 litros.

Estas medidas cambiaban según las zonas, la equivalencia más extendida en España era: 1 Arroba: = 25 libras de 16 onzas cada una = 1 cántara = 8 azumbres = 32 cuartillos 128 copas = 16,128 litros.

En Toledo, a la que pertenecía la Mota, las medidas eran:

Cántara o arroba de vino: 16,133 litros y una cántara eran 8 azumbres

Cuando Sancho “se bebió de lo que no pudo caber en la alcuza y quedaba en la olla donde se había cocido casi media azumbre, y apenas acabó de beber comenzó a vomitar..” (El Quijote, I, cap. XVII).

Azumbres
Diferentes medidas de Azumbres (foto jmgm)

Bacín. Dicese de la persona que se mete donde no le llaman. Palabra que se usa en Mota del Cuervo , Socuellamos, Tomelloso, Pedro Muñoz, Villarrobledo, y alrededores.

“eso te pasa por bacín”.

Barbecho. Trozo de tierra que permanece sin cultivar. En ocasiones se alternaba el cultivo y el descanso de la tierra. A veces, en época de descanso de la tierra, se pasaba el arado para evitar que crecieran las malas hierbas.

               ¡Oh hideputa, qué rejo que tiene, y qué voz! Sé decir que se puso un día encima del campanario del aldea a llamar unos zagales suyos que andaban en un barbecho de su padre, y, aunque estaban de allí más de media legua, así la oyeron como si estuvieran al pie de la torre. (El Quijote, I, cap. XXV).

Barbecho

Barrilla. Planta de la familia de las  Quenopodáceas  (más conocida como “salicor de la Mancha”, o actualmente como “cenizos” que van rodando por el campo), con un alto contenido de sales orgánicas de sodio y potasio, que se cultivó intensamente en tierras salobres de la Mota (próximas a su zona lagunar) hasta mediados del siglo XIX, y de la que, por combustión lenta en unos hoyos practicados en la tierra, se extraía la “piedra barrilla”, un compuesto sólido negro azulado, del que se sacaba la Sosa, un componente químico esencial que se utilizaba para fabricar el jabón y el vidrio. La Mota era una villa que exportaba una de las mejores piedras barrillas de toda España y que se empleaban en las fábricas de vidrio de Murano y para fabricar el famoso jabón napolitano  (citado en el Quijote) y el de Marsella. Ver más información sobre este cultivo.

Salsola soda
Barrilla (Salsola soda) Planta de la familia de las Quenopodeaceas (foto jmgm)

Barro. En Mota del Cuervo llamamos así a la arcilla con la que se fabrican las famosas piezas de la alfarería moteña. Este barro se extrae de los barreros que hay en determinadas canteras del término municipal. Un barro que da lugar a un material con poca porosidad, que hace que los cántaros y otras piezas de esta cerámica puedan contener el agua sin necesidad de esmaltado. Tiene su origen en tierras cubiertas por las aguas del mar cretácico, que hace ciento cuarenta y cinco millones de años anegaba toda esta zona, como lo prueban los numerosos fósiles marinos que aún se encuentran por aquí.

El barro, tras su extracción, requiere de unos procesos determinados para su utilización: secado al sol, triturado, remojado durante un día, pisado y esgorullado.

El alfarero Evelio L. Cruz manejando un rollo barro con el que se hacen los cántaros
(Gentileza de CMM).

Bobanilla. Muñeca, articulación que une el antebrazo con la mano.

Bocar. En la jerga de las cantareras, “bocar” significa: acción de poner la boca del cántaro en su elaboración. Tras urdir el cántaro sobre el torno celta, y aluciarlo, procede poner la boca (bocarlo) y colocar el asa (enasarlo). Para estas dos acciones se reserva una parte del barro con el que se confeccionó el resto de esa pieza, para asegurarnos que fraguarán perfectamente.

Una boca ancha en el cántaro va a permitir llenarlo de agua directamente en el pozo, atando una cuerda de su asa. En la elaboración de los cántaros es necesaria una maestría especial para colocar adecuadamente la boca del cántaro y su asa.

La RAE no recoge el verbo “bocar” en su diccionario.

Cantarera bocando un cántaro moteño.

Boceras. Saliva solidificada y seca que se queda en las comisuras de los labios después hablar mucho.

Bollisca. Chispa o pavesa incandescente que sale del fuego.

“no te arrimes mucho a la lumbre, que saltan bolliscas”

Buae. Interjección para denotar sorpresa típica de la Mota. Asombro. Se utiliza “umbuae” cuando además de sorpresa se quiere indicar que no se está de acuerdo con lo que la otra persona está diciendo. Si se alarga en exceso la pronunciación “umbuaaaeee”, significa que se está llegando al límite de la paciencia.

Buae
Chicote moteño sorprendido

Búcaro. Recipiente de barro elaborado por las cantareras moteñas que servía para guardar en la despensa frutos secos, legumbres, encurtidos…

Así emplea Cervantes en el Quijote la palabra “búcaro”:

“Vuesas mercedes dejen al mancebo, y vuélvanse por donde vinieron, o por otra parte si se les antojare, que mi escudero es limpio tanto como otro, y esas artesillas son para él estrechas y penantes búcaros. (El Quijote, II, cap.XXXII).

Búcaro moteño

Bujero. Agujero, hoyo.

Caldereta de cordero. Plato típico de la Mota y de gran parte de la Mancha.

Para 6 personas los ingredientes son: 2 Kg. de cordero pascual, 1 litro de agua, cuarto de aceite de oliva, un vaso de vino blanco, 2 tomates naturales, 1 cebolla, 1 cabeza de ajos morados, nuez moscada y sal al gusto.

Se trocea el cordero, se desecha la grasa, se pone en un perol,  se cubre con agua y se añade la sal. Cuando está a media cocción, se le añade el aceite, el ajo, la cebolla, los tomates, el vino y la nuez moscada. Después se deja terminar de cocer durante al menos una hora y media, hasta que se evapore el líquido y quede solo el aceite.

Caldereta de cordero
Caldereta de cordero organizada por los molineros en el Valle (Mota del Cuervo)

Cántaro. Vasija de barro típica de la alfarería moteña, con un asa y una gran boca que se usaba para llevar el agua. Estas piezas las fabricaban generalmente las mujeres sobre un torno de madera y los hombres son los que se encargaban de buscar el barro, de la cocción en hornos comunales y de transportarlas en carros para su posterior venta. Esta cerámica no necesita vidriado, ni esmaltado para mantener el agua en su interior; debido a las características especiales del barro con el que está fabricado, que apenas es poroso.

Cántaro de Mota del Cuervo

       “ Y volviendo la plática a Don Quijote le dijo: y a vos, alma de cántaro, ¿Quién os ha encajado en el cerebro que sois caballero andante, y que vencéis gigantes…”  (El Quijote, II, cap. XXXI). Curiosamente Cervantes alude a los cántaros en diez ocasiones en el Quijote.

Cantareros. Dícese de los artesanos que trabajan el barro en Mota del cuervo para hacer su singular cerámica: Cántaros, tinajas, búcaros, parideras, etc., Generalmente una cerámica modelada por mujeres, que son las trabajan el barro que los hombres extraen de los barreros y que son los mismos que luego se encargan de venderlos de forma ambulante.

También se les llama cantareros a los habitantes del Barrio de las Cantarerías, situado en La Mota, hoy unido con el Cuervo y con Manjavacas para formar: Mota del Cuervo.

Cervantes pone en el Quijote, nada menos que en diez ocasiones, en boca de sus protagonistas a los cántaros. Ahí va una: “–Eso no es el mío –respondió Sancho–: digo, que no tiene nada de bellaco; antes tiene una alma como un cántaro:no sabe hacer mal a nadie…” (El Quijote, II, cap.XIII).

También pone en boca de Sancho al alcaller (alfarero) que hace vasijas de barro: –No se puede negar, sino afirmar, que es muy hermosa mi señora Dulcinea del Toboso, pero donde menos se piensa se levanta la liebre; que yo he oído decir que esto que llaman naturaleza es como un alcaller que hace vasos de barro, y el que hace un vaso hermoso también puede hacer dos, y tres y ciento. (El Quijote, II, cap. XXX).

Cantareros cargando el carro con su frágil mercancía, para llevarlos a vender de forma ambulante. (Pirograbado de Jurgen H. Loos)

Cantero. Trozo del pan sobado que contiene uno de los “picos” de la hogaza. En la Mota, su famoso pan blanco, se hace con dos o con tres canteros.

Al panadero:  “Dame un pan de dos canteros”.

Pan de dos canteros
Pan de dos canteros que hacen en Mota del Cuervo (foto jmgm)

Capaor (El), capador o castrador de cerdos.

La primera acepción de Capador en el diccionario de la RAE, alude a un silbato de cañas.

Pero si preguntas en la Mota (mejor a una persona mayor), te dirán que es la persona que se dedicaba a estirpar los testículos a los cerdos. El capaor recorría las calles del pueblo y en la casa que tenían un cerdo macho ejercía sus funciones de castrador, extirpando en vivo los testículos al animal. Con esto conseguían que el cerdo ganase más peso y después los productos (tocino, lomo, jamón) no tuviesen el sabor fuerte del cerdo que “padrea”. El capaor tocaba una flauta similar a la del afilador, un silbato de cañas.

Cervantes alude al capaor y a su instrumento musical en el Quijote, en su primera salida desde “El lugar”: “Estando en esto, llegó acaso a la venta un castrador de puercos; y así como llegó, sonó su silbato de cañas cuatro o cinco veces, con lo cual acabó de confirmar don Quijote que estaba en algún famoso castillo, y que le servían con música”. (El Quijote, I, cap. II).

Capador. Este es el instrumento que tocaban los “capaores”(Gentileza de Educalingo,com)

Capota. Tejado cónico de los molinos de viento, orientable para que las aspas puedan cazar el viento más conveniente para mover la piedra que, a su vez muele el cereal, y que generalmente es de madera.

“–Mire vuestra merced –respondió Sancho– que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la piedra del molino.” (El Quijote, I, cap. VIII).

capota
Molineros de Mota del Cuervo encaramados a la capota de un molino para ajustar su eje (foto jmgm)

Carburo. Lámpara de acetileno con gran poder lumínico que utilizaba productos muy económicos: agua y carburo de calcio. El acetileno se producía en esta lámpara que tenía dos recipientes: en el de abajo se ponía el carburo de calcio y en el de arriba se ponía el agua. A través de un regulador se dejaban caer más o menos gotas de agua sobre el carburo y ahí se producía el gas acetileno, que salía por una espita superior y al arder producía una intensa luz.

Carburo
Carburo (foto jmgm)

Cata. Trozo de pan al que se le añadía aceite y azúcar y era la merienda de muchos chicotes.  Generalmente se hacía con pan sobado y se utilizaba un cantero del mismo (una esquina de la hogaza), al que se le extraía parte de la miga, se ponía el aceite y el azúcar en el hueco que quedaba y se volvía a tapar con la miga. En ocasiones en lugar de azúcar se ponía pimentón, trozos de bacalao con ajetes verdes o cebolleta

Catre (el), camastro. Cama que había en las cuadras para el mozo de mulas. Estaba hecho con palos, sobre los que se tejía una base con ataderos de esparto y encima se ponía una saca llena de paja. El mozo de mulas se levantaba de madrugada para echarles un pienso a las caballerías (a eso de las 4:00h).

catre-del-fuerte de San Juan Bautista
Catre del fuerte de San Juan Bautista en Argentina.

Chicote (a).Expresión típica moteña para definir a un chico joven. Aunque pudiera parecerlo no es una expresión despectiva.

“el maestro les dijo a los chicotes de la escuela que fueran a los molinos a buscar fósiles”

Chicotes jugando al burro
Chicotes jugando al Burro

Chozo (a). Pequeña construcción de piedra, de planta redonda, con un óculo en la bóveda y con una sola entrada, donde se resguardaban los pastores.

En esta zona de la Mancha existían muchas chozas de pastores, a las que Cervantes alude en múltiples ocasiones en su obra magna.

“–Advierte, Sancho –dijo don Quijote–, que el amor ni mira respetos ni guarda términos de razón en sus discursos, y tiene la misma condición que la muerte: que así acomete los altos alcázares de los reyes como las humildes chozas de los pastores”. (El Quijote, II, cap. LVIII)

Chozo de pastores de la Sendilla
Chozo de Pastores de la Sendilla en Mota del Cuervo (foto jmgm)

Chozo de la nieve, pozo de la nieve, o nevero. Está situado cerca de La Pozanca, próxima a donde estuvo el castillo de la Mota y al molino El Zurdo. El nevero es de piedra, encalado para conservar más baja la temperatura interior, tiene una estructura circular, con una profundidad de 4 metros. La cubierta es abovedada y tiene un óculo en la cúspide. En la foto (de C. Romeral) podemos observar como entra el sol por ese óculo y se refleja en el suelo junto a la puerta de entrada.

En este nevero, se depositaba la nieve, mediante la técnica del “empozado”, que consistía en recoger la nieve caída en los alrededores del pozo, compactarla a continuación y extender sobre ella una capa de paja que cubría una nueva capa de nieve. Una vez llenos, se cubría su boca con paja larga y con tablas que lo aislaban e impedían la acción del calor para su mejor conservación. Tenía un pequeño desagüe. La nieve era vendida en bloques de hielo, para hacer bebidas de nieve o conservación de alimentos. El obligado de la nieve o nevero era la persona que se ocupaba de acumular la nieve y luego de venderla, limpia de polvo y paja (de ahí viene el famoso dicho).

Cervantes era conocedor de esta práctica, puesto que hace alusión a las bebidas de nieve, refrescadas con nieve o hielo. Incluso se publicaron diversos tratados por médicos españoles de la época, explicando las cualidades para la salud e incluso terapéuticas del frío.

“Digo esto, Sancho, porque bien has visto el regalo, la abundancia que en este castillo que dejamos hemos tenido; pues en metad de aquellos banquetes sazonados y de aquellas bebidas de nieve, me parecía a mí que estaba metido entre las estrechezas de la hambre.” (El Quijote, II, cap.58).

Se desconoce exactamente desde cuándo está este nevero en Mota del Cuervo, pero ya aparece citado en Catastro de la Ensenada (1752).

Chozo de la nieve (foto C. Romeral)

Circo Romero.- Entre los muchos oficios ambulantes que recorrían los diferentes pueblos de la zona estaba el Circo Romero, llamado así por su director: Eduardo Romero, que traía consigo un elenco de artistas compuesto por: trapacistas, saltadores, acróbatas, malabaristas, magos, payasos… En la Mota, cada año, antes de la guerra civil y para la función instalaban su carpa en la Plaza del Verdinal. Los artistas se hospedaban en la fonda de la Plaza Mayor regentada por la familia Piqueras, por aquel entonces “La preferida por los señores viajantes” (así se anunciaba en el Anuario Comercial). En aquellos tiempos no había feria en la Mota y este circo era uno de los espectáculos que más atraía a todos los públicos, en especial a los jóvenes. Era extraordinario y único.

Según me cuenta la nonagenaria Piedad Piqueras Mujeriego, una de las artistas principales era Pepita Alcalde, una trapecista que se colgaba con un artilugio especial que se ponía en la boca, y que daba vueltas a toda velocidad. Se anunciaba como “la novia del espacio”, y además bailaba muy bien. En el cartel adjunto de 1940 (gentileza de AHP de Toledo), vemos como se anunciaba esta trapecista en una actuación del Circo Romero en Toledo. Curiosamente vemos en este cartel, que el jefe de pista del Circo Romero, era Emilio Aragón y ya aparecen en él los célebres payasos: Gaby y Fofó.

Cartel del Circo Romero de 1940 en una actuación en Toledo.
(Gentileza del Blog del Archivo Histórico Provincial de Toledo)

Cobete. En la Mota se llama así al cohete, artefacto consistente en un canuto cargado con dinamita adherido a una varilla ligera que se tira en la pólvora. Una vez prendida la mecha sube muy alto y luego explota.

Cuentan que unos chicotes, a las tres de la madrugada, estaban tirando cobetes, en esto que salió un vecino que no podía dormir por el ruido y preguntó:

Colador. o Colaor, recipiente de barro con agujeros en su base, que se utilizaba para “hacer la colada” (aún hoy se emplea este término para la acción de “lavar la ropa”). El procedimiento consistía en poner la ceniza de la planta “barrilla” (ver definición) en el colador y verter sobre ella agua caliente. El agua caliente arrastraba la sosa de la planta y al caer sobre la ropa, situada debajo en otro recipiente, la blanqueaba.

        “–No tengáis pena, amigo Sancho –dijo la duquesa–, que yo haré que mis doncellas os laven, y aun os metan en colada, si fuere menester. –” (El Quijote, II, cap.XXXII).

Colador
Colaor

Conejera. Pieza de cerámica de Mota del Cuervo que estaba adaptada para la reproducción de los conejos. En esta jaula de barro, de dos piezas, se ponía el nido donde la coneja criaba a los gazapos (así se llaman a las crías de los conejos). En el nido ponían mucha paja para evitar que los recién nacidos tuvieran frío o calor, ya que éstos nacen sin nada de pelo. A los 35 días retiraban a la coneja del nido y destetaban a los gazapos. Son unos animales muy prolíficos, en otra época más apreciados por su carne y por sus pieles.

Así cita Cervantes a los conejos, como un manjar en las bodas de Camacho: Así que vuelvo a decir que a Camacho me atengo, de cuyas ollas son abundantes espumas gansos y gallinas, liebres y CONEJOS. ( El Quijote, II, cap. XX).

 

Conejera de cerámica de Mota del Cuervo.

Convite. Invitación, celebración con comida.

          “Alguna vez como con mis vecinos y amigos, y muchas veces los convido; son mis convites limpios y aseados, y no nada escasos”. (El Quijote, II, cap.XVI).

Don Quijote, Quieteria y Sancho en el convite.

Córcoles, Arroyo de Mota del Cuervo que recoge las aguas pluviales de las estribaciones de la Sierra de Altomira (donde están situados los molinos de viento en Mota del Cuervo), pasa por debajo del Camino Real por el único ojo del puente de la Alcantarilla, y -actualmente- está encañado al sistema de alcantarillado municipal, para luego desembocar en la laguna de Manjavacas a través de la Acequia Madre.

El arroyo Córcoles es al que posiblemente se refiere don Miguel de Cervantes, cuando dice que un grupo de mujeres estaban lavando en un arroyo a la entrada del «Lugar».

“con deseo de servir a sus señores, partió de muy buena gana al lugar de Sancho; y antes de entrar en él, vio en un arroyo estar lavando cantidad de mujeres, a quien preguntó si le sabrían decir si en aquel lugar vivía una mujer llamada Teresa Panza…” (El Quijote, II, cap.L)


Puente de la Alcantarilla PlanoTrazado del arroyo Córcoles y puente de la Alcantarilla.
(Mapa elaboración jmgm)

Actualmente solo queda un pequeño trazado del arroyo Córcoles que discurre desde el puente de la Alcantarilla, atravesando unas tierras de labor, hasta su confluencia con la calle de Las Mesas. En ese punto es donde está la acometida de este arroyo al alcantarillado municipal. El único vestigio que queda del topónimo de ese arroyo es la Calle Córcoles, por donde en otro tiempo discurriera esta vía de agua, que pasaba por donde ahora está el grupo escolar Nuestra Señora de Manjavacas hasta desembocar en la Acequia Madre. Junto al cauce urbano de este arroyo Córcoles, enfrente a la era de los Guijarros, estuvo situada una gran noria rectangular.

Cauce del Arroyo Córcoles bajo el Camino Real atravesando el único ojo del puente de la Alcantarilla (foto jmgm)

No confundir este arroyo Córcoles con el río Córcoles que pasa por el vecino pueblo de Socuéllamos. Seguramente el nombre de ambos Córcoles procede de Quercus Ilex, nombre latino de las encinas, unos árboles muy frecuentes en la zona.

Coroque, Contracción de “creo que”

“Ogaño coroque los ajos vienen mal”

Corte, gorrinera. En Mota del Cuervo se llama corte al lugar donde se encierra el gorrino o cerdo.

“Anda chicote, vete a sacar la corte” (acción de limpiar la corte del gorrino y ponerle paja nueva).

El diccionario de la RAE recoge numerosas acepciones de esta palabra “Corte”, pero ninguna referida a gorrinera.

En la foto (de wikipedia) cerda amamantando a sus crías

Costal. Saco grande de tela burda que se utilizaba para transportar el grano de cereal. Solían llenarse directamente en la era, con una medida de capacidad llamada “Media Fanega”. Se transportaban en la galera y luego se subían hasta el granero a las costillas (de ahí su nombre). El granero estaba situado generalmente en las cámaras. Una vez allí se descargaban los costales en el troje (o atrojo) correspondiente, que separaban el trigo de la cebada, del centeno…

llenado de sacos con la media fanega
En la era, llenando los costales de trigo con la “Media Fanega” (Ramón Biadiu, 1934)

Costalá.  caída o accidente, con el resultado de heridas.

“¡Adioooos que costalá se ha arreao el chicote!”

Cualo/a. Deformación de “Cual”

Da ná interjección que significa asombro y ponderación a la vez

               ¡“Da ná que está la chicota”!  (de guapa)

Descalzadora. Especie de sillón bajo que había en las alcobas que servía para calzarse y descalzarse. No figura en el DRAE.

Desenhornar. Acción de sacar del horno las piezas de la alfarería moteña ya cocidas. Tras la cocción era necesario esperar un día antes de desenhornar para evitar que las piezas sufrieran un cambio brusco de temperatura y se pudieran agrietar. Al tratarse de hornos comunales al que accedían numerosas cantareras, éstas tenían que firmar sus obras para luego poder identificarlas.

Deslardar. Enflaquecer, perder carnes. Se tiene noticias de que esta palabra aparece citada en un manuscrito del año 1525 en Mota del Cuervo, según el historiador Enrique Lillo. Según el diccionario de la RAE es un verbo pronominal que está en desuso.

Dispensa. Deformación de “Despensa” sitio donde se guardan los comestibles.

Donaire. Dícese de la persona que habla o que se mueve con gracia, soltura, habilidad. Una palabra que aún podemos escuchar en Mota del Cuervo.

Cervantes utiliza en el Quijote la palabra donaire varias veces. Aquí la usa cuando dirige a sus protagonistas desde “el lugar de la Mancha” a El Toboso, sin pisar los campos de Montiel: “y que los letores de su agradable historia pueden hacer cuenta que desde este punto comienzan las hazañas y DONAIRES de don Quijote y de su escudero; persuádeles que se les olviden las pasadas caballerías del ingenioso hidalgo, y pongan los ojos en las que están por venir, que desde agora en el camino del Toboso comienzan, como las otras comenzaron en los campos de Montiel. (El Quijote, II, cap. VIII).

Tercera salida del Quijote hacia El Toboso, cabalgando hacia la puesta de sol.
(Imagen gentileza de González Alonso).

Dormir al sereno. Dormir a la intemperie durante la noche.

Al sereno, la RAE lo relega a la novena acepción como una locución adverbial, que significa: a la intemperie de la noche.

En Mota del Cuervo se sigue usando. y Cervantes así lo emplea:

“Y por ahora, bien será que os vais a dormir debajo de techado, porque el sereno os podría dañar la herida”. (El Quijote, I, cap. XII).

Foto tomada “al sereno” en la que se aprecia uno de los siete molinos de viento de Mota del Cuervo, a contraluz de una gran superluna. (Gentileza de Belén Guerrero)

Duelos y quebrantos. Plato típico de la Mota y de gran parte de la Mancha.

         “Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lantejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos”. (El Quijote, 1, cap.I).

En la Mota del Cuervo, se hacen así:
Ingredientes: Huevos, torreznos de jamón, chorizos, tocino veteado, sesos de cordero, y sal.
Preparación: Previamente se cuecen los sesos de cordero, que serán salteados después en el aceite de los torreznos. Luego se hace una fritada con los huevos, el chorizo y el tocino. Se añade la sal al gusto y se sirve caliente.

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Duelos y Quebrantos (foto elespañol,com)

Ea Interjección que se usa para animar // “venga”

Viendo Sancho Panza el buen suceso de su embuste, dijo: Ea, señor, que el cielo, conmovido de mis lágrimas y plegarias, ha ordenado que no se pueda mover Rocinante;..”(El Quijote, I, cap. XX).

Embolao.  Mentira, lío, embrollo, mal negocio

“menudo embolao me ha metió el chicote”

Enaguas. Prenda de vestir femenina que se ponía sobre la ropa interior, y debajo de las sayas.

Enantes. Denantes. Antes, recientemente.

Según la RAE este adverbio está en desuso, pero aún se sigue usando en Mota del Cuervo y en otros sitios de habla hispana, como: Colombia, Chile, Panamá, Perú y Venezuela.

También lo emplea Cervantes: “Después se vino a entender que el haberse mudado de traje no había sido por otra cosa que por andarse por estos despoblados en pos de aquella pastora Marcela que nuestro zagal nombró denantes”. (El Quijote, I,cap. XII).

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Pastora Marcela, (gentileza de CuadernosManchegos,com)

Enasar.- En la jerga de la alfarería moteña, enasar es la acción de poner el asa a los cántaros, una de las pieza más características. Antiguamente el asa era más estrecha; en ella se ataba el cántaro con una soga para introducirlo en el pozo y sacar el agua con él. Es importante reservar para la fabricación del asa y de la boca, un trozo del barro con el que se ha fabricado el cántaro, para que ambas piezas se adhieran mejor y tengan el mismo color. Esta porción del barro de la misma pieza se extrae con una raedera de madera.

El diccionario de la RAE no recoge este verbo “enasar”.

Cantarera moteña enasando un cántaro (foto Museo Alfarero de Mota del Cuervo).

Eneero (El).- Era la persona que se encargaba de fabricar y/o reparar las sillas de enea, un material trenzado que se usaba para hacer los asientos. Se empleaban las hojas de una planta del género Typha (Typha domingenensis), conocida vulgarmente como espadañas, que crece en suelos encharcados, en lagunas etrofizadas, con alta tolerancia a la salinidad (como la Laguna de Manjavacas). Para recolectarla había que mojarse. Con este material se hacían además otros objetos, como: esteras, cestos y aparejos para las caballerías. El problema en estos últimos, era que era un material que podrían llegar a comerlos los burros.

Este material ya era empleado en la época de Cervantes, el cual lo cita en el Quijote: “El duro, estrecho, apocado y fementido lecho de don Quijote estaba primero en mitad de aquel estrellado establo, y luego, junto a él, hizo el suyo Sancho, que solo contenía una estera de enea y una manta.” (el Quijte, I, cap. XVI).

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Silla de enea y planta de la espadaña (gentileza de florflores,com).

Engüerar. En Mota del Cuervo, significa: acción que desempeñan las gallinas güeras (cluecas), cuando están incubando los huevos (empollando).

También se emplea para llamar la atención a la persona que está sentada mucho tiempo al calor de la mesa camilla: “¡Qué!, ¿estás ahí engüerando?. Que te van a salir cabrillas (1)”.

(1)Las cabrillas son unas manchas rojas, en forma de rebaño de cabras (eritema ab igne), que salen debido a fuentes de calor muy próximas a la piel, producidas por el brasero, o por el ordenador puesto sobre el abdomen o sobre las piernas.

Enhornar. Acción de meter en el horno las piezas de la típica cerámica de Mota del Cuervo. En el siglo pasado hubo siete hornos alfareros comunales a los que accedían las numerosas cantareras (generalmente mujeres) a cocer sus cántaros, tinajas… Hoy solo queda un horno en pie, el de la plaza de la Cruz Verde, propiedad del Ayuntamiento. Estos hornos árabes son de doble cámara: una inferior de combustión donde se atizaba con la barda (hoy se hace con sarmientos y madera de pino), conectada con otra cámara superior de cocción mediante unas lumbreras en la bóveda que separa ambas cámaras. En esta cámara superior es donde el hornero colocaba, con mucha maestría, toda la cerámica posible, aprovechando todos los huecos, puesto que cobraba por el número de piezas cocidas.

Piezas de la alfarería moteña junto a uno de los siete hornos árabes que hubo el siglo pasado.

Enquivocar. deformación de equivocar

“El que tiene boca se enquivoca y el que tiene culo sopla…”

Escriño. Cesto o canasto con dos asas hecho con paja de centeno y cordel, que se utilizaba en Mota del Cuervo para llevar al horno la masa del pan, las sandrajás, las lluecas y magdalenas para su cocción, y que previamente habían sido amasados en las casas particulares. Los había de diferentes tamaños.

escriño
Escriño de paja de centeno y cordel (foto jmgm)

Escuras. (a)  Hacer algo sin mucha luz.

Según la RAE “a escuras” es una locución adverbial, en desuso, de “a oscuras”

Aún es posible escuchar esta locución adverbial en Mota del Cuervo, en especial entre la gente mayor. Cervantes así la recoge en El Quijote:

        “Comió Sancho sin hacerse de rogar, y tragaba a escuras bocados de nudos de suelta…” (El Quijote, II, cap. XIII).

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(Foto gentileza de El Heraldo)

Esgorullar. Se llama así a la acción de quitar con las manos los gorullos o pequeñas piedras e impurezas calcareas (caliches) que hay en la masa del barro que utilizan los alfareros para fabricar la famosa cerámica de Mota del Cuervo. El barro debe estar libre de impurezas para evitar que la pieza (el cántaro , la tinaja, etc.) se rompa en el proceso de cocción.

El Alfarero Evelio L Cruz esgorullando el barro (imagen gentileza de CMM)

Esquilaor, Esquilador. Persona que se ocupa de esquilar al ganado ovino y caprino.

Fandanguillo manchego. Baile popular. En Mota del Cuervo se baila un fandango parecido a la seguidilla pero más sencillo; el baile añade el cruce lento y la batida final de piernas con parada y cruce. Según parece el Fandango es originario de la América colonial española y arraigó con fuerza en la España peninsular en el siglo XVIII.

Fandango con jota de Mota del Cuervo, interpretado en Villanueva de la Sagra. (Por gentileza de Luis Hernández) https://www.youtube.com/watch?v=HTtOHESzLdE

Cervantes hace alusión a estos bailes en el Quijote, concretamente a las seguidillas: “…se usaba entonces, a quien ellos llamaban seguidillas? Allí era el brincar de las almas, el retozar de la risa, el desasosiego de los cuerpos y finalmente el azogue de todos los sentidos”. (El Quijote, II, cap. XXXVIII).

Fielato. Oficina a la entrada de las ciudades para el cobro de arbitrios sobre alimentos y bebidas que se querían introducir. Nombre de ese impuesto municipal. Estas oficinas municipales abrían al salir el sol y se cerraban al ponerse.

A principios del siglo XX, los soldados moteños que regresaban a Madrid, tras sus permisos militares en el pueblo, y los pocos estudiantes que iban, a examinarse al Instituto San Isidro, procuraban pasar el fielato antes de la salida del sol, para evitar así pagar por los alimentos que llevaban del pueblo para complementar su comida (productos de la matanza, queso, a veces incluso gallinas vivas cuando se quedaban en casa de familiares…).

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Oficina del Fielato en Atocha, a la entrada de Madrid. (foto Historias Matritenses)

Flamencos. (Phoenicopterus roseus) Aves de gran tamaño (entre 0,80 y 1,40 cm), de color rosado (debido a los pequeños crustáceos de los que se alimentan), que pueblan la laguna salina de Manjavacas en Mota del Cuervo (foto de David López Bellón). Estos flamencos han llegado a anidar en esta laguna moteña (en julio del año 2010 se contabilizaron unos 400 pollos de flamencos criados aquí y una población de flamencos adultos de unos 2000 ejemplares – fuente: SEO-BirdLife CR-). La cría de flamencos es algo que hasta ahora no se daba en humedales del interior peninsular (al parecer ocurre solamente en la laguna de Manjavacas de Mota del Cuervo y en la Laguna de Pétrola de Albacete). Más información sobre flora y fauna de la Laguna de Manjavacas en: https://motadelcuervoellugardelamancha.com/category/mota-del-cuervo-y-su-naturaleza/

Función. Fiesta mayor del pueblo o de alguno de sus barrios

¿Vas a venir “pa” la función de Manjavacas?

Función de Ánimas. (BORRADOR) Es una fiesta de interés turístico regional, que se celebra en Mota del Cuervo, desde el siglo XVI, que comienza el cuarto domingo anterior al de Pentecostés y continúa los domingos posteriores hasta el Corpus. Esta fiesta es conocida también como la fiesta de las Danzantas. Este sábado se realiza la ‘quema del sapo’, Ya el domingo de Pentecostés se lleva a cabo el Ofrecimiento al cuadro de la Ánimas en la Ermita de San Sebastián.

Danzantas en la Función de Ánimas dirigidas por el porra.

Las danzantas se remontan, según E. Lillo más atrás del 11-03-1599. Según constancia escrita.

Gachas de matanza. Plato de cocina típico de la Mota y de toda la Mancha

Ingredientes: Aceite, pimentón, clavo, ajos picados, harina de titos (almortas), tajadillas e hígado de cerdo.

Preparación: Previamente se ponen a freir en la sartén, con un poco de aceite, las tajadillas (trozos de papada) de cerdo para que suelten la grasa. Luego se retiran y en la grasa que queda se echa el pimentón, un poquito de clavo, ajos picados, y se le va agregando poco a poco la harina de titos para que se dore con la grasa. Después se le añade agua hasta desleir la harina y se deja cocer, moviéndolo de vez en cuando hasta que se cuajen. Cuando están cocidas se le añaden las tajadillas de cerdo y el hígado machacado en el mortero.

gachas moteñas jmgm
Gachas manchegas en la fiesta de los molineros de Mota del Cuervo (foto: jmgm)

Galera.  Carro grande con cuatro ruedas, dos de ellas más grandes, con una lanza. La galera estaba tirada por dos mulas y se utilizaba para transportar los sacos de cereal u otras cosechas del campo.

Cuentan que hace años, un artesano iba vendiendo por las calles de la Mota, galeras de juguete “pa los chicotes” y los ganchos de las mismas. Voceaba así la mercancía y sus precios:

  • -” Ca’galera a treinta reaaales”,
  • -“y a duro ca’gaaancho”.
Galera con costales de trigo
Galera transportando costales de trigo desde la era.

Gañan. Persona joven que trabaja en el campo como bracero.

Garbancero. Dícese de la persona que, de forma ambulante, iba cambiando garbanzos crudos por garbanzos “torraos” (tostados). Iba voceando por las calles de la Mota:
– “Garbanzos colmaos por rasaos”.

Es decir, las vecinas le entregaban al garbancero una olla colmada de garbanzos crudos y el éste les devolvía la misma olla, pero de garbanzos “torraos”, y en lugar de colmada, se la daba rasada. En definitiva, se trataba de un trueque, en donde el garbancero se llevaba solo esa diferencia de garbanzos que hay entre una olla colmada y esa misma olla, pero rasada.

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Olla con colmo de garbanzos crudos (Izda.) y rasada de garbanzos torrados (dcha.)

Gargantera. Regalo que solían hacer los padrinos a los ahijados el día 3 de febrero (San Blas, abogado de la garganta).

Garrota. Bastón, cayado. Palo de madera curvado en uno de sus extremos, que utilizaban los pastores y muchas personas mayores.

        “A fee que no os falta memoria cuando vos queréis tenerla. –Cuando yo quisiese olvidarme de los garrotazos que me han dado –dijo Sancho–”. (El Quijote, II, cap. III).

Garrucha. Polea que sirve para subir o bajar el cubo de agua en los pozos. También sirve para levantar otros objetos pesados. Está formada por una rueda colgada de su eje central, sobre el que gira. Tiene un canal en el borde por donde pasa la soga de la que, por una parte, se suspende el cubo y por la otra se tira para subirlo o bajarlo.

Cervantes alude a la garrucha en su obra, al comparar una situación que le aconteció a D. Qujijote en la venta, con un tormento por el que, en la época de la Inquisición, colgaban al reo, dejándolo suspendido mediante una garrucha hasta casi tocar el suelo con los pies. Dice así: “porque él quedó tan cerca del suelo que con los estremos de las puntas de los pies besaba la tierra, que era en su perjuicio, porque, como sentía lo poco que le faltaba para poner las plantas en la tierra, fatigábase y estirábase cuanto podía por alcanzar al suelo: bien así como los que están en el tormento de la garrucha…” (El Quijote, I, cap. XLII).

Garrucha para sacar el agua del pozo con un caldero (Foto Pintarest)

Golcar. Deformación del verbo Volcar.

  • ´”-Naa, hice pos que golquemos”
  • “-y ¿ahonde golcastis?”
  • “-Pos en el rataplén”.

Gorrinero (el).- Era la persona que vendía gorrinos. Los llevaba sueltos por las calles de la Mota formando una piara de cerdos jóvenes. En el siglo pasado casi en todas las casas compraban uno, en las más pudientes dos. En las casas engordaban el cerdo hasta San Martín, fecha en la que se hacía la matanza. Una verdadera fiesta familiar, que exigía unos preparativos previos, como la recolección de las aliagas una planta espinosa que arde muy bien. Con esa planta se chamuscaba la piel del cerdo, que a continuación, con agua caliente y una teja, se rascaba hasta que quedaba la piel blanca.

Mercado de cerdos en Arenas de San Pedro. Imagen del Inst. Patrimonio Cultural de España, posiblemente de principios del siglo XX. Autor: Otto Wunderlich.

Gorrino Antón. Cerdo que deambulaba por las calles de la Mota (y de otros pueblos de la Mancha), siendo alimentado por todos los vecinos con las sobras de la comida y que, para el 17 de enero, festividad de San Antón (de ahí su nombre), se rifaba entre los vecinos.

Gorrino Antón (BG)
Imagen del Gorrino Antón, un cerdo deambulando por las calles de Mota del Cuervo en busca de comida. En esta imagen frente a la Ermita de Santa Rita (foto de B. Guerrero)

Goruño. Nudo que se hace en el pelo, o en una madeja de lana.

Güa. Pequeño hoyo que se cava en la tierra, donde los chicotes juegan a las canicas, al güa, o a las bolas. Las bolas pueden ser de barro (cachas), de cristal (cristaleras), de mármol (malmeras), o de acero (bolinches).

 “¿juegamos al güa?” (por ¿jugamos al güa?)

Hato. En Mota del Cuervo se emplea la palabra “Hato” como el sitio del campo donde los labradores dejaban los alimentos, el carro, la galera con las mulas, y otros utensilios cuando iban a labrar. También se llama hato al alimento, propiamente dicho, que se llevaba al campo en las alforjas.

La RAE, entre otras acepciones, lo define como porción de ganado mayor o menor.

Así lo emplea Cervantes en el Quijote: “Qué de migas, qué de natas, qué de guirnaldas y qué de zarandajas pastoriles, que, puesto que no me granjeen fama de discreto, no dejarán de granjearme la de ingenioso! Sanchica mi hija nos llevará la comida al HATO”. (El Quijote, II, cap. LXVII).

Sancho en el hato dando cuenta de las viandas.
Imagen gentileza de InsuLaCerBantaria

Harnero. Cajón grande donde se guarda la harina en los hornos.

Hermano, hermana. Trato respetuoso con el que se denomina en Mota del Cuervo a las personas mayores, sin  que medie ningún parentesco, consanguinidad, o de pertenencia a ninguna orden religiosa, ni a la masonería. En otras regiones, en estos casos,  se utiliza la palabra “tío o tía”. El Diccionario de la Lengua no recoge esta acepción para la palabra hermano, o hermana. En cambio si lo hace Cervantes en el Quijote.

       “Oyendo lo cual mi amigo, dándose una palmada en la frente y disparando en una carga de risa, me dijo: Por Dios, hermano, que agora me acabo de desengañar de un engaño en que he estado todo el mucho tiempo que ha que os conozco.”. (El Quijote, I, prólogo).

Hermano moteño
Hermano, persona mayor, en Mota del Cuervo

Hollejo. Piel o pellejo de la uva

Horcate. Arreo en forma de herradura que se pone a las caballerías encima de la collera y que sirve para sujetar las correas de tiro

Hortera. Recipiente donde llevar la comida (normalmente guisada) al campo.

Indición. Inyección

Juegar. Deformación al conjungar el verbo “Jugar”

“¿Juegamos al marro?”. “Mejor juegamos al truque”

Lañaor (El lañador). Así se llamaba la persona que se dedicaba a poner grapas o “lañas” (de ahí el nombre) a cacharros de alfarería y cerámica tosca que se habían rajado. También estañaba pucheros y arreglaba paraguas, de aquí que en su pregón decía: Paragüero y lañaor. Para poner las lañas usaba una especie de trompo que accionaba con una cuerda, horadando así los agujeros de la pieza de cerámica, alrededor de la raja, donde agarrarían las lañas metálicas.

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Pieza de cerámica lañada
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Lañaor (foto del fondo de la Asoc. Amigos de la Historia de Mota del Cuervo).

Lechera. Recipiente de aluminio, con un asa, en donde se iba a recoger la leche a la vaquería.

Liego. Terreno que se queda un tiempo sin cultivar.

Liencero (lencero). Dícese de la persona que vendía telas de forma ambulante. El liencero (así se le llamaba en la Mota) era una persona que, a mediados del siglo XX, venía cargado con rollos de distintas telas, que vendían al corte en las casas, donde las amas de casa aún cosían mucha de la ropa que se usaban, tanto la que se usaba en el campo (que solían remendar) o para la ropa de diario. También compraban tela blanca para sábanas. La más vendida era la de la “Viuda de Tolrá”. Paraban principalmente en casa de las más expertas modistas del pueblo.

Paños de diferentes colores que vendía el liencero ambulante

Linde. Línea divisoria entre dos fincas de distinto dueño.

“Amigos hasta el alma, pero el borrico en la linde

Así emplea esta palabra Cervantes: “señor de una grande ínsula, que casi alinda con nuestro reino” (El Quijote, II, cap.XXX).

Llueca. Dulce típico de Mota del Cuervo realizado a base de: harina, huevos, azúcar, leche, aceite de oliva, zumo de naranja, agua de azahar, ralladura de limón y de naranja, levadura y sal. Se suele hacer coincidiendo con el segundo domingo de Cuaresma y se toman con chocolate, en familia o con amigos (muchos suben a la sierra de los Molinos), tras entonar el canto de la llueca:
Esta llueca cucurucada ha puesto un huevo en la cañada, puso uno, puso dos, puso tres … (y así hasta 22). Llegó la madre de Dios y se comió “to”y lo poquito que dejó, me lo comí yo.

LLueca, foto Julia y sus recetas
Llueca, dulce típico de Mota del Cuervo (Foto Julia y sus Recetas)

Longuera. Dícese de la tierra larga y estrecha. Se aplica también a los solares urbanos largos y estrechos.

Lustrar. En el proceso de fabricación de la cerámica de Mota del Cuervo, lustrar es una de las acciones previas a la cocción, que consiste en frotar con un trapo mojado toda la pieza para repasarla. Después se procede al segundo secado, y luego se lleva al horno para su cocción.

Cantarera lustrando una tinaja moteña en el año 1934

Macho. Animal equino hijo de burro y yegua, o de burra y caballo. Generalmente estéril, que se usaba como animal de monta y/o de tiro.

            “No hubieron bien entrado cuando Don Quijote preguntó al ventero por el hombre de las lanzas y alabardas, el cual respondió que en la caballeriza estaba acomodando el macho…” (El Quijote, II, cap.XXIIII).

Macho mular (gentileza de http://tumamifero.com/)

Maestro Barrillero. Persona que dominaba la técnica de la quema controlada de la planta Barrilla (ver definición).

Para obtener la piedra barrilla había que tener un arte especial, ya que la combustión controlada de la planta se hacía en un hoyo escavado en la tierra, en forma de dos troncos de cono sucesivos (el de arriba más grande), separados por una rejilla metálica. En la parte de arriba se ponía la planta de la Barrilla desecada y en la parte de abajo se destilaba el mineral alcalino que desprendía la planta. Esta combustión duraba unos dos días y el maestro barrillero se tenía que auxiliar de varios ayudantes durante el proceso continuado. Si ardía fuertemente se quemaba la planta rápidamente y no se obtenía buena piedra. La Mota era un lugar donde abundaba la cosecha de Barrilla (mayor en los años de sequía). Sus maestros barrilleros tenían mucha fama, y su piedra barrilla (negra azulada) fue muy apreciada en el extranjero por su pureza y por la calidad de la sosa que de ella se extraía (ésta se empleaba para la fabricación de jabón napolitano y de Marsella; y para la fabricación del vidrio de Murano), Este oficio de maestro barrillero desapareció a mediados del siglo XIX, después de que el francés Solvay descubriera la forma industrial de obtener la Sosa.

Majano. Montones de piedras que se forman con las sobrantes de realizar la demarcación de dos propiedades, y que sirve para poner al abrigo del viento al ganado.

Maniantal. Deformación de “manantial”

Mantecao. Deformación de “mantecado” dulce hecho en la Mota con manteca de cerdo, harina y azúcar. También son famosos los “mantecaos” de canela y de limón.

Maquila. Porción de grano o de harina que el molinero percibe por la molienda. También se usa para la aceituna cuando se lleva a la almazara

Marro. Juego de chicotes parecido al pilla pilla, que se jugaba en dos bandos, uno enfrente del otro. Consistía en coger o tocar al del bando contrario y retirándose a su bando, (su pared) situándose de espaldas y dando una patada contra la pared, antes de volver a salir …

Mascarota. Así se llamaba en Mota del Cuervo a la máscara que cubría toda la cara, y que se usaba en el carnaval en el siglo pasado. En la etapa franquista, el 12 de enero de 1940, el ministro de la Gobernación, Serrano Suñer, prohibió las fiestas del carnaval. Esta prohibición era especialmente severa si se ocultaba totalmente la identidad de la persona tras una mascarota como la de la imagen. (Foto de mercado libre de Colombia).

Mascarota

Matachín. En Mota del Cuervo se llama así a la persona que su oficio consiste en matar a los cerdos y despiezarlos. Sus servicios eran requeridos en las casas para pinchar al cerdo y descuartizarlo después. Era un trabajo que se hacía a primeras horas de la mañana, con el frío. Unas cuantas personas subían al cerdo a la mesa de matar y el matachín pinchaba en el cuello del animal, de una forma certera. Luego colgaban al cerdo y el matachín lo abría en canal y sacaba las muestras para llevarlas al veterinario, que dictaminaba la conveniencia o no del consumo de ese cerdo.

La RAE no recoge esta acepción para matachín.

La matanza del cerdo. Imagen gentileza de Luis Cebrian para la web de Atea (Zaragoza)

Media Fanega. Medida de capacidad para medir granos, sal y demás cosas secas, que consistía en un cajón de madera alargado con una de sus caras inclinada,  y en la otra vertical con un asa, que se utilizaba para medir el grano antes de envasarlo en sacos.

Una fanega de áridos equivalía en Castilla a 55,501 litros

“Mala pascua me dé Dios, y sea la primera que viniere, si le trocara por él, aunque me diesen cuatro fanegas de cebada encima”. (El Quijote, II, cap. XIII).

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Media fanega (foto ABM).

Esta medida de capacidad, la fanega, se convertía en medida de superficie en la tierra, en virtud del número de fanegas de cereal que se obtenían de su cultivo. Así lo refiere D. Miguel:

Y llegó a tanto su curiosidad y desatino en esto, que vendió muchas hanegas de tierra de sembradura para comprar libros de caballerías en que leer. (El Quijote, I, cap.I)

Mayoral. Capataz o jefe de una cuadrilla de trabajadores del campo. Jefe de los pastores en una ganadería.

“Los ratos que del día me quedaban, después de haber dado lo que convenía a los mayorales, a capataces y a otros jornaleros” (El Quijote, I, cap.XXVIII).

Captura de pantalla completa 29122016 133409

El Mayoral. En el centro de la foto, de pie, está D. Gregorio Pérez Castañó Jiménez, (apodado “Boquilla”), el mayoral de todos los ganados de Dª Asunción Ortega Belinchón (La Serrana), arriba, a la derecha de la foto, de pie, le sigue su hijo, D. Tomás Pérez-Castaño López Gil (con un sombrero) que llegaría a ser el mayordomo general de todas las fincas de Dª Asunción. (foto de los fondos de la Asociación de Amigos por la Historia de Mota del Cuervo). Ver biografía de la Serrana

Mentar. Nombrar o mencionar a alguien, o a algo.

Así usa Cervantes esta palabra en el Quijote: “Y ruégole a vuestra merced
que no se acuerde más de aquel maldito brebaje; que en solo oírle mentar se me revuelve el alma, no que el estómago
. (El Quijote, I, cap.XXV)

Metijoso(adjetivo) Persona que se entromete donde no procede

Miaja. Migaja de pan

Mielero (el). Así se llamaba a la persona que vendía miel por las calles de la Mota en el siglo pasado. Procedían de la Alcarria, porque así lo pregonaban. Llevaban unos búcaros de cerámica (bañados en su interior) colgados a los lados de una mula. Las mujeres salían a la calle con una jarra o una orcilla y compraban miel para todo el año.

Orza con miel (jmgm)

Cervantes alude a las mieles en el quijote así: “Digo que todo esto es cosa de MIELES. Y a vos ¿qué os parece, señora doncella? –dijo el cura, hablando con la hija del ventero”. (El Quijote, I, cap. XXXII)

Migas. Plato de cocina típico en la Mota y en toda la Mancha. Hay dos variantes:

“Migas de duz” (dulces) que llevan harina de trigo, agua, corteza de limón y canela en rama.

“Migas ruleras” (o de pastor) que se hacen en la sartén con torreznos de cerdo, ajos y tostones de pan

      “ pajecillos y truhanes de pocos años y de poca experiencia, que, a la más necesaria ocasión y cuando es menester dar una traza que importe, se les yelan las migas entre la boca y la mano y no saben cuál es su mano derecha”. (El Quijote,I cap. XXII).

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Migas manchegas con torreznos y chorizo (receta de Karlos Arguiñano)

Mirasoles. Deformación de “Girasoles” (Helliantusannuus), una planta de la familia de las Asteráceas. Los girasoles provienen del norte de México, donde ya eran cultivados por los indígenas 3.000 años a.C. Los españoles introdujeron esta planta en Europa en el año 1500. Reciben este nombre porque es una planta cuyas flores “giran” para mirar al sol. Son de cultivo anual, la planta tiene entre 1 a 3 m. de altura. Principalmente se cultivan para extraer su preciado aceite de girasol, aunque también para el consumo de las pipas saladas. En la provincia de Cuenca se produce el 75% del girasol de Castilla-La Mancha.

Mirasoles (foto Belén Guerrero)

Monecillo. Monaguillo. En Mota del Cuervo y en algunas partes de Andalucía aún se sigue llamando así a los niños que ayudan a misa y que hacen otros servicios en la Iglesia.

Cervantes alude en el Quijote a las personas que, como los monecillos, ayudan a misa: “Para eso será menester –replicó Sancho– que el escudero no sea casado y que sepa ayudar a misa, por lo menos; y si esto es así, ¡desdichado de yo, que soy casado y no sé la primera letra del ABC!. (El Quijote, I, cap. XXVI).

Cuentan los mayores del lugar, que antaño, en la ermita de Santa Ana de Mota del Cuervo, hubo una imagen de un monecillo al que le habían colgado unas campanillas que le llegaban a la altura del bajo vientre, campanillas que graciosamente tocaban las chicotas para que les saliera novio…

Monecillo limosnero

Morillero, dícese del joven ayudante, menor de dieciocho años, que realizaba tareas de lleva recados, o pequeños trabajos que le encargaban los labradores.

Mojicón. Bizcocho típico de la Mancha hecho a base de harina, huevos, azúcar y ralladura de limón, que se mojaba muy bien en la leche, en el café, o en el chocolate (de ahí su nombre). Esos bizcochos dieron el apodo de “Mojicón” a un célebre pastelero de Mota del Cuervo que los hacía magistralmente.

También se dice Mojicón a un golpe dado con la mano en la cara del contrincante.

 “mas el barbero hizo de suerte que el cabrero cogió debajo de sí a don Quijote, sobre el cual llovió tanto número de mojicones, que del rostro del pobre caballero llovía tanta sangre como del suyo”. (El Quijote, I, cap. LII).

mojicones Julia y sus recetas
Mojicones (foto Julia y sus recetas)

Mojete de tomate. Plato de cocina típico de la Mota y de toda la Mancha.

Ingredientes (para 4 comensales): 1kg. de tomate en conserva, 4 huevos cocidos duros, 100gr. de atún en escabeche, 100gr. de cebolletas, 100 gr. de aceitunas, 150 gr. de aceite de oliva y sal.

Preparación: En una cazuela de barro se pone el tomate troceado, se añade el atún desmigado, la cebolla en rodajas, el aceite y la sal. Se remueve y antes de servirlo se añaden las rodajas de huevo y las aceitunas.

Mojete de tomate (imagen de saboresperdidos,blogspot,com).

Molones. Piedras cónicas de granito que se utilizaban para molturar la aceituna en las almazaras y así poder extraer el aceite. Se disponían tres molones en círculo, que eran movidos, antiguamente por caballerías y últimamente por la fuerza de un gran motor eléctrico que hacía llegar su fuerza a través de un largo cigüeñal y con poleas a todas las partes de la fábrica: Molino, prensas, batidoras…. La pasta resultante de la molturación, se depositaba en unos capachos circulares de esparto para luego ser prensada en prensas hidráulicas verticales y extraer así el aceite con la ayuda de agua caliente. Aceite que, posteriormente, se depositaba en diferentes piletas para su decantación. Actualmente se utilizan procesos mecánicos centrífugos, mas efectivos para la extracción del aceite de oliva.

Morillero. Se llama así al joven que desempeña labores de ayuda a los mayorales y zagales en las tareas agrícolas, como llevar mensajes, recados y pequeños trabajos.

Morteruelo. Plato típico de la Mota y de gran parte de la provincia de Cuenca.

En la Mota se hace así: Ingredientes para 10 personas: ½ liebre o ½ conejo de campo, 1 perdiz, ¼ de gallina, ¼ de jamón serrano, ¼ de hígado de cerdo, ¼ de panceta, 300 gr. de pan rallado, 150 cl. de aceite de oliva, sal, pimentón, alcaravea, clavo y canela.

Preparación: Se limpian bien las carnes, se pelan la gallina y la perdiz y se pone a cocer todo durante 3 horas. Después de cocidas, se quitan los huesos y se pica todo muy fino. Guardar el caldo de la cocción.

En un perol grande ponemos el aceite a calentar y luego añadiremos el pimentón, que se deja freir solo unos segundos y se le añade el caldo de la cocción, más las especias y la sal. Cuando empiece a hervir se añade el pan rallado, dejándolo cocer unos cinco minutos, después se le añade toda la carne picada y se deja cocer a fuego lento durante 20 minutos. Hay que remover constantemente para que no se pegue. Se añade la sal y se sirve caliente.

Morteruelo de Cuenca (foto gentileza de webosfritos,es).

Mu. Abreviatura del adverbio “Muy”, que según la Real Academia de la Lengua Española, significa, antepuesto a nombres adjetivados, adjetivos, participios, adverbios y modos adverbiales, para denotar en ellos grado superlativo de significación.

“Llegas mu tarde”

Nublao. Cielo cubierto de nubes

“Este chicote es más malo que un nublao”

 Ofrecimiento. Según el DRAE acción y efecto de ofrecer u ofrecerse. En la Mota la palabra “ofrecimiento” se emplea para referirse a un importante evento religioso que se celebra cada año, en el atrio de la iglesia, en donde los moteños, con mucha devoción, hacen sus peticiones a la Virgen de Manjavacas, su excelsa patrona, y entran a ofrecer dinero u objetos de valor. En otro tiempo ofrecían espléndidos frutos de la huerta, animales de corral, objetos de artesanía, o dinero. Posteriormente todos esos objetos eran subastados entre los asistentes.

Cervantes emplea (en el Quijote, en las cercanías del “lugar”), la palabra “ofrecimiento” para referirse a este acto religioso: “… el vizcaíno le aguardaba ansimesmo levantada la espada y aforrado con su almohada, y todos los circunstantes estaban temerosos y colgados de lo que había de suceder de aquellos tamaños golpes con que se amenazaban; y la señora del coche y las demás criadas suyas estaban haciendo mil votos y ofrecimientos a todas las imágenes y casas de devoción de España, porque Dios librase a su escudero y a ellas de aquel tan grande peligro en que se hallaban”. (El Quijote, I, cap.VIII).

Ofrecimiento
La Virgen de Manjavacas en el Ofrecimiento

Olla podrida. Antiguo plato típico de la Mota y de la Mancha en general, cuyos ingredientes eran diferentes tipos de carne: de vacuno, de carnero, cerdo, perdiz, pollo; a lo que se añadía todo tipo de verduras: judías blancas, verduras, ajos, etc. Se cocía todo junto a fuego lento durante mucho tiempo, se dejaba reposar y se volvía a cocer. Siempre en olla de barro.

        “Y Sancho dijo: aquel platonazo que está más adelante vahando, me parece que es olla podrida, que por la diversidad de cosas que en las tales ollas podridas hay, no podré dejar de topar con alguna que se sea de gusto…” (El Quijote, II, cap. XLVII).

Olla Podrida. (foto gentileza de Expogourmetmagazine,com)

Onzuelo.  Deformación de “Orzuelo”. Infección de la glándula sebácea del párpado que ocasiona un un pequeño grano en la zona del ojo afectada.

En Mota del Cuervo, la creencia popular decía que, el que tenía un “onzuelo”, se curaba si ponía tres cantos rodados, uno encima de otro, haciendo equilibro, formando una pequeña torre, y echando después una pizca de sal encima. El que, sin querer, tiraba esa pequeña torre, adquiría el “onzuelo” del otro.

cantos apilados
La creencia popular de los cantos apilados en equilibrio (foto jmgm)

Orejas de Fraile. En la Mota llamamos así a algunos de los fósiles marinos que hay en el término municipal. La razón pudiera ser por la semejanza de algunos de ellos a esos órganos auditivos . Otros son claramente conchas fosilizadas de moluscos bivalvos. (foto: jmgm).

La Mancha y otras muchas regiones estuvieron cubiertas por el inmenso mar Cretácico (hace más de 100 millones de años), con niveles marinos superiores a los actuales entre 40 y 250 metros. (más información en el siguiente enlace: https://motadelcuervoellugardelamancha.com/2017/02/09/fosiles-marinos-en-la-sierra-de-mota-del-cuervo/

fosiles-marinos-en-mota-del-cuervo

Algunas muestras de fósiles marinos encontrados en la Sierra de los Molinos de Mota del Cuervo

Orinal de parir. Pieza de la alfarería moteña, que se utilizó hasta principios del siglo XX, para facilitar el parto. Consistía en un orinal de cerámica, bastante más alto que los otros orinales, con una abertura en uno de sus lados. La parturienta se sentaba en el orinal y la partera (persona cualificada que atendía los partos a domicilio) introducía sus manos para coger a la criatura.

Orinal de parir (foto jmgm tomada del Museo Alfarero de Mota del Cuervo).

Otavía. Todavía

Pa.  Abreviatura de la preposición “Para”

El zagal que vuelve de la viña con un hambre que ni “pa” qué

-“¡Madre!, ¿pa quien son esas sopitinazas?”

– “Pa ti hijo mío”.

– “¿Pa mi esas sopìtinillas? ”

De repente, al saber que eran “toas pa el” se le habían hecho pocas…

Pachasco. Contracción resultante de unir los vocablos para y chasco.

Pachorra. Dícese del estado ánimo de una persona con alto grado de pasotismo y ganduleo

Paecer. Parecer, opinión

Unos transportistas, padre e hijo, que  venían con su camioneta,  por la carretera de Quintanar a la Mota, bajando la Cuesta Grande, antes de llegar al Cerro Mingote …, cuando el padre  le dice al hijo (que conducía):

  • Oye, ¿no te “paece” que corre esto mucho?
  • ¡Eso digo yo!, le contesta el hijo, pero el caso es que yo no le piso…

(un camión cuyo conductor se había dormido, les iba empujando por detrás…)

Pairazos. Forma despectiva de “paer” (pared) que se utilizaba para denominar las construcciones de tapial que se “encuentraban” (encontraban) en ruinas.

Pairazos de la Venta de Malabrigo

“Pairazos” en la Venta de Malabrigo, en el camino de Mota del Cuervo a Campo de Criptana. Venta a la que posiblemente se refería Cervantes en el Quijote

Palancana. Así llaman en la Mota a la palangana. Un recipiente redondo, poco profundo que se utilizaba para lavarse, y que se colocaba en el “palancanero” (palanganero).

“Palancana” en su “palancanero”gentileza de Pintarest.

Palomo ladrón. En Mota del Cuervo y en aquella zona, se designaba así a esos machos de paloma (unas aves de la familia de las Colúmbidas) que eran capaces de atraer a su palomar, mediante vuelos bajos, a otras palomas ajenas. Una vez allí, el dueño del palomar accionaba una trampilla que atrapaba a la paloma ajena. Palomino que la mayoría de las veces acababa en la cazuela.

Así cita Cervantes a los palominos que terminaban en la cazuela: “Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lantejas los viernes, algún PALOMINO de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda”. (El Quijote, I, I).

Interior de un gran palomar manchego. Gentileza de Luis Echanove (https://www.flickr.com/photos/luisechanove/4539943217/in/photostream/)

Pámpana. Se llama así a las hojas de la vid.

Pan sobao. En la Mota también se llama así al pan candeal. El pan sobao de la Mota tiene mucha fama por su sabor, por el color blanco de su miga y por la forma característica de hogaza con dos o tres picos (canteros).

Pan sobao de Mota del Cuervo (foto panadería Zarco)
Pan sobao típico de Mota del Cuervo (Foto Panadería Zarco)

Como no podía ser menos, D. Quijote idealizaba el pan de su lugar, en la primera salida:  “con lo cual acabó de confirmar don Quijote que estaba en algún famoso castillo, y que le servían con música, y que el abadejo eran truchas; el PAN CANDEAL; y las rameras, damas; y el ventero, castellano del castillo, y con esto daba por bien empleada su determinación y salida”. (El Quijote, I, cap. II)

Partir la nube Acción que se hacía para provocar la lluvia, que consistía en lanzar un “cobete” (cohete) o un gran petardo hacia la nube para provocar su descarga.

En la Mota se subían los mozos a la sierra de los molinos provistos con un tubo metálico y dentro un gran petardo para disparlo hacia la nube.

Pasar vinaera. Tarea del campo que consistía en pasar un garabato con unas cuchillas largas y una reja, apero específico, con una mula para limpiar  las malas hierbas que crecían entre las viñas.

Patente. Compensación que se exige en la Mota a los mozos forasteros que se ennovian con una chica del pueblo, que consiste en convidar a un grupo de mozos de la Mota. En caso de no querer “pagar la patente” se le arroja al forastero al pilón.

Peazo. Deformación de “Pedazo”, trozo. Según el DRAE: Parte o porción de algo separada del todo.

“Este chicote es un peazo de pan”

Pellica. Prenda de abrigo realizada con piel de cordero. Zamarra de pastor

Picota. Columna de piedra, junto a la que la Inquisición ajusticiaba a los reos. En la Mota, que era una villa con jurisdicción propia, se tiene constancia de que la Picota estaba situada en la Plaza de la Cruz Verde (símbolo de la Inquisición). Al parecer fue destruida por un rayo a principios del siglo XVII.

          Carta de Teresa Panza a Sancho Panza: “…la fuente de la plaza se secó, un rayo cayó en la picota…” (El Quijote, II, cap. LII).

picota de Quintanar2
Picota de Quintanar de la Orden, o Royo de Justicia, similar a la que hubo en Mota del Cuervo.

Piquera.  Ventana exterior que había en las casas de labranza en la  Mota, que daba al pajar, y que servía para descargar la paja directamente desde el carro.

Pita (la). En Mota del Cuervo, se llamaba así al órgano sexual masculino

Peoná.  Viene de “Peonada” Jornada de trabajo de un peón

Pleita, plaita. Cinta trenzada de esparto con la que se hacen cestas, esteras, espuertas, capachos, seras, ataderos, tomizas, etc. Hacer pleita era uno de los entretenimientos principales de los labradores en los días de lluvia, cuando no se podía ir al campo y una ocupación también para los pastores.

Así alude Cervantes al esparto en su obra: “A lo que respondió Sancho: –Deme vuestra señoría alguna diciplina o ramal conveniente, que yo me daré con él como no me duela demasiado, porque hago saber a vuesa merced que, aunque soy rústico, mis carnes tienen más de algodón que de esparto, y no será bien que yo me descríe por el provecho ajeno”. (El Quijote, II, cap.XXXVI).

Pleita para cinchar los quesos (gentileza de Artesanía San José)

Pólvora. En esta zona se llama así a los fuegos artificiales que suelen prender para la función (para las fiestas).

Porfiar. Intentar conseguir tenazmente el logro de algo, a pesar de las dificultades. Desafiar a alguien para que lleve a cabo una acción costosa.

Así se empleaba en la Mota:

“Fueron varios chicotes a por hierba para los conejos  y entre ellos se creo una porfía de a ver quien era capaz comerse un anapol, total que todos y por no quedar ninguno por debajo del otro, todos los probaron.” (Gentileza de Manolo Perea)

Así emplea Cervantes esta palabra en su obra:

“descubrió una venta que, a pesar suyo y gusto de don Quijote, había de ser castillo. Porfiaba Sancho que era venta, y su amo que no, sino castillo; y tanto duró la porfía, que tuvieron lugar, sin acabarla, de llegar a ella…” (El Quijote, I, cap. XV).

D. Quijote en la venta. grabado de Edouard Z
D. Quijote llegando a la venta. Grabado de Edouard Zier

Porretas (en). Locución adverbial coloquial que, en nuestra tierra, significa: En pelotas, en cueros, andar desnudo/a, sin ropa.

Antiguamente existía una prenda interior de cuero que llamaban: el pellote, con el que no estaba bien visto deambular por la calle. Así emplea Cervantes en el Quijote la acción de quedarse en pelota (con el pellote) en el encuentro de Sancho con su vecino Ricote: “Yo tendré lugar de contarte lo que me ha sucedido después que me partí de nuestro lugar, por obedecer el bando de Su Majestad, que con tanto rigor a los desdichados de mi nación amenazaba, según oíste. Hízolo así Sancho, y, hablando Ricote a los demás peregrinos, se apartaron a la alameda que se parecía, bien desviados del camino real. Arrojaron los bordones, quitáronse las mucetas o esclavinas y quedaron en pelota, y todos ellos eran mozos y muy gentileshombres, excepto Ricote, que ya era hombre entrado en años”. (El Quijote, II, cap. LIIII).

Portás. (Portadas). Puertas grandes en las casas de labranza para entrar las caballerías

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Portada falsa (trasera) bajo un arco de medio punto, situada en el corral de la casa de La Memoria, en la calle del Galeón, con salida directa al camino del Campo (de Criptana), en Mota del Cuervo. Patrimonio desaparecido en el Siglo XXI (foto de E. Riquelme)

          En la primera salida del Quijote: “Y así, sin dar parte a persona alguna de su intención, y sin que nadie le viese, una mañana, antes del día, que era uno de los calurosos del mes de julio, se armó de todas sus armas, subió sobre Rocinante, puesta su mal compuesta celada, embrazó su adarga, tomó su lanza y por la puerta falsa de un corral salió al campo con grandísimo contento y alborozo de ver con cuánta facilidad había dado principio a su buen deseo.” (El Quijote, I, cap. II).

Portazgo. Impuesto que se pagaba por pasar bienes o ganados al atravesar determinadas poblaciones.
En la Mota, desde el 15 de octubre de 1478, se tiene noticia de que se cobraba el portazgo a aquellas personas que entraban a vender de fuera de la villa. Esto se sabe gracias a la visita de la Orden de Santiago que hicieron a la Mota: los comendadores Rui Díaz Cerón y Pedro González de Calvente y el capellán del Maestre de la Orden de Santiago,  Alfonso Fernández de Rivera. El valor de el portazgo de la Mota se fijó, en aquél año, en quinientos maravedíes.
Finalmente tenemos noticias de que este portazgo se arrendó en 1849 por el Ministerio de Comercio , Instrucción y Obras Publicas en la cantidad de 130.000 rs.vn. (Boletín nº 66 de 05/04/1849). En la imagen se puede ver dónde estuvo situado este portazgo hasta finales del siglo XX, a la entrada de Mota del Cuervo, en la carretera que va desde Córdoba a Tarragona, en el cruce con el Camino Real a Valencia. Por otro lado, en Manjavacas, se cobraba el portazguillo para la Encomienda de Socuéllamos.

Es curioso como los ganaderos de Yanguas (Soria), ya en 1407 estaban exentos del pago de portazgos. “Aquel que molestase a un arriero yangüés por asuntos referentes al pago de los portazgos, sería castigado con una multa de 1.000 maravedíes.”

Cervantes era perfecto conocedor de estos portazgos. Así se refiere a ellos en su obra: “¿Qué caballero andante pagó pecho, alcabala, chapín de la reina, moneda forera,
portazgo ni barca?” (El Quijote, I, cap. XLV.).

Es curioso como los ganaderos de Yanguas (Soria), ya en 1407 estaban exentos del pago de portazgos. “Aquel que molestase a un arriero yangües por asuntos referentes al pago de los portazgos, sería castigado con una multa de 1.000 maravedíes”.

También Cervantes conocía el gran número de ganaderos Yangüeses que atravesaban las Cañadas de la Mesta y los Caminos Reales, atraídos por sus exenciones de pago de portazgos. Cervantes nombra a los yangüeses en seis ocasiones en el Quijote (I,10,16 – II,3).

Portazgo de Mota del Cuervo2
Situación del edificio donde se cobraba el portazgo en Mota del Cuervo

Postura, viña joven que aun no da fruto.

Pozanca (La). o Pozo del Castillo. Situado en la carretera de Belmonte, muy cerca del núcleo urbano. Sus aguas proceden de las estribaciones de la Sierra de Altomira; son de buena calidad, pero algo calcáreas.

Es un gran pozo de planta rectangular, de unos 12 metros de profundidad y un brocal ovalado con dos accesos. Uno de ellos está dotado con una bomba manual para extraer el agua. También cuenta con una pila para abrevar a los animales. Una de las veces que lo limpiaron, sacaron varios metros de cascotes de cántaros, ya que hace bastante tiempo las personas que venían a buscar aquí el agua sumergían directamente los cántaros atados con una cuerda al asa de los mismos, con el consiguiente riesgo de romperlos al subirlos o bajarlos al chocar con el brocal. Las personas que lo limpiaron en una ocasión aseguraban que el agua manaba en un lagrimal del risco.

Más información y otros pozos en el siguiente enlace: https://motadelcuervoellugardelamancha.com/category/mota-del-cuervo-y-su-naturaleza/

La Pozanca (o)

En el centro de la imagen: La Pozanca, en la parte superior el Pozo de la Nieve.
Fotografía de José Manuel González Mujeriego.

Pozo de la Aldea

Situado en la antigua aldea de El Cuervo (en la parte sur de Mota del Cuervo). Este pozo ya aparece citado en la visita que realizaron los Visitadores de la Orden de Santiago, el 13 de septiembre de 1498, a propósito de la relación de heredades del beneficio curado de la Iglesia de San Miguel, que dice así:

«… otra tierra, cerca desta, de Alfonso Sánchez Izquierdo, que façe una fanega y cinco celemines. Otra, camino del Campo, baxo el pozo del aldea, que hace una fanega…».

En su día tuvo un brocal alto que ha desaparecido y que ha sido sustituido por otro de piedras, cemento y ladrillo, sin pila.

En los años cincuenta del siglo xx, se juntaban allí muchas yuntas de mulas que iban a abrevar en su gran pila. En las horas punta se juntaban en él hasta 40 mulas para paliar su sed.

Se daba la circunstancia de que los vecinos del Pozo de la Aldea, casi ninguno tenía pozo en su casa. Algunos grandes terratenientes mandaban a sus caballerías a beber al pozo de la Aldea, como los de la casa de Verdugo, que estaban en la calle de la Paz, cerca del Toril, o los mozos de agua  de los Condes de Campillos, que acudían diariamente desde la calle Mayor (esquina a la calle del Hospital) a dar agua a sus numerosas tropas, hasta que hubo una enfermedad que afectó a las mulas en la garganta y no podían comer. El veterinario, don José López Caniego, les dio un medicamento y, mientras tanto, las mulas no podían trabajar.

En ese ínterin, en la cercana casa de los Condes de Campillos hicieron un pozo en el patio de mulas de su propiedad y desde entonces, las cinco yuntas que tenían en esa casa no volvieron más al pozo de la Aldea.

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Pozo de la Aldea de El Cuervo, al sur de la población de Motadel Cuervo. Fotografía de
José Manuel González Mujeriego.

Pozo del Ciervo. Situado en el término municipal de Mota del Cuervo, justo en medio de la Senda Vedada, un camino que va desde El Toboso, a Belmonte, pasando por Monreal del Llano. El pozo está cerca del entronque de esta Senda Vedada con la vía pecuaria Vereda de los Serranos. Este lugar ha sido siempre una parada obligada para los ganaderos de la Mesta, en su trashumancia desde la meseta hasta Andalucía. Desde la Mota se llega a este pozo por el camino de Villanueva de Alcardete y luego a la izquierda en entronque con la Senda Vedada. El pozo tiene, como brocal, una gran losa de piedra con un gran agujero en el centro. Ante los numerosos robos de brocales de estos pozos, se hizo la gestión para ver de preservar el brocal de este, pero los técnicos lo desaconsejaron por el riesgo de rotura de esa gran losa en su traslado. La pila del abrevadero fue robada. Es un pozo de propiedad municipal.

Pozo del Ciervo, en medio de la Senda Vedada.
Fotografía de José Manuel González Mujeriego

Pozo de Honorato. Es un antiguo pozo del término municipal de Mota del Cuervo, con brocal, garrucha y pila de piedra tallada que está situado en la quintaría de la Casa de Honorato (actualmente casa rural). Está muy cerca de la Ermita de Manjavacas y desde este enclave parten las visitas guiadas al Complejo Lagunar de Manjavacas de Mota del Cuervo, una reserva natural con una flora y una fauna singular. La pila del abrevadero que figura en esta foto del pozo (efectuada en 1961) fue robada hace años.

Pozo de la Casa de Honorato (foto de 1961)

Pozo de los Pájaros o pozo del Cercando.– Un pozo muy antiguo que está situado en el barrio de Santa Rita, en su momento extramuros de Mota del Cuervo, puesto que estaba situado junto a la cerca, o muralla de tierra, que rodeaba la población (los únicos topónimos que quedan ahora de aquella cerca son este pozo y la calle del Cercado). Tiene más de 15 metros de profundidad y, antes de la guerra de 1936, tuvo un brocal redondo más bajo que el actual, que es hexagonal y que procede del cercano pozo de las Fuentes. Allí bebían las mulas, aunque había menos afluencia que en el pozo de la Aldea o en el pozo del Aldú(do). Cuando el pozo del Aldú(do) se agotaba, venían aquí a abrevar a las mulas.

Sobre este otro pozo, situado en la plaza del Aldú(do), vemos como Cervantes cita al entonces probable dueño del mismo, al hacendado moteño Juan Haldudo, que se estableció en el vecino pueblo de Quintanar: “que este mi amo no es caballero ni ha recebido orden de caballería alguna; que es Juan Haldudo el rico, el vecino del Quintanar”. (El Quijote, I, IIII).

Pozo del Cercado o de los pájaros (foto jmgm).

Pozo Seco. Se trata de un pozo de grandes dimensiones, con cuatro grandes galerías en cruz y que hace aflorar las aguas procedentes de la Sierra de Altomira. Está situado en la mitad del camino que va desde Mota del Cuervo a Santa María de los Llanos. Un camino paralelo al cercano Camino Real de Valencia.

¿Se estaría refiriendo Cervantes a este Pozo Seco, en el Quijote (I, cap. VI) cuando el cura de ese “lugar de la Mancha”, maese Nicolás se disponía a arrojar determinados libros?.

“Digo, en efeto, que este libro, y todos los que se hallaren que tratan destas cosas de Francia, se echen y depositen en un pozo seco, hasta que con más acuerdo se vea lo que se ha de hacer d’ellos”. (El Quijote, I, cap. VI)

En la primera mitad del siglo XX, Julio, el Aguaor, repartía su agua por las calles. Tenía fama de agua buena, mejor que la de la Pozanca.

Pozo Seco en Mota del CuervoPozo Seco. Fotografía de José Manuel González Mujeriego.

 

Pozo Zagarrón. Está situado en el término de Mota del Cuervo, en el cruce de caminos que conforman la Senda Vedada y el Camino de los Cantareros, antes de llegar a La Dehesa, a cuatro kilómetros del núcleo urbano. Este pozo está junto al cauce del Barranco del Zagarrón, una larga corriente de agua que atraviesa cuatro términos municipales: procede del paraje de Las Carboneras, en el término de Los Hinojosos; discurre por el noroeste del término de Mota del Cuervo, donde en su parte final recibe el nombre de Arroyo de la Cañada de Tovar; después se adentra en el término de Santa María de los Llanos, pasando junto a su núcleo urbano, donde alimenta al Pozo Nuevo, y continúa hacia el sur para desembocar en el río Saona, ya en el término de El Pedernoso. Este pozo tenía fama de poseer muy buena agua. Un pozo de propiedad municipal que aún conserva su brocal y pila original, y que fue restaurado por el Taller de Empleo Municipal. (foto de jmgm).

(El QuijtoePozo del Zagarrón (foto jmgm)

A este paraje dedicado a la figura del Zagarrón o Moharracho, alude Cervantes cuando envía a Don Quijote y a Sancho desde El Toboso, por la Senda Vedada, hacia Zaragoza y, en un cruce de caminos, se encuentran a la carreta de la muerte, con recitantes de la compañía de Angulo el Malo que venían de representar, en “aquel lugar que está detrás de aquella loma” (¿Mota del Cuervo?), en la octava mañana del Corpus, el Auto de las Cortes de la Muerte, y cómo iban así vestidos porque iban a representar el mismo Autoo a otro pueblo cercano (¿Villanueva de Alcardete?).

Esto dice Cervantes: “Estando en estas pláticas, quiso la suerte que llegase uno de la compañía, que venía vestido de bojiganga, con muchos cascabeles, y en la punta de un palo traía tres vejigas de vaca hinchadas; el cual moharracho, llegándose a don Quijote, comenzó a esgrimir el palo y a sacudir el suelo con las vejigas, y a dar grandes saltos, sonando los cascabeles” (El Quijote, II Capítulo XI).

Aún es posible ver esta figura del Moharracho o Zagarrón, representada por “el Porra”, en la Función de Ánimas en Mota del Cuervo y por el “Gabozorra” en las fiestas de Villanueva de Alcardete. Estos dos pueblos, junto a Quintanar y la Puebla de Don Fadriqye, formaron en su día una misma Alcaidía.

Quejica. Persona que se queja sin motivo

Quinteria. Casa de labor en medio del campo

Rastrojo. Así se llama al campo de cultivo después de segar los cereales, con las numerosas cañas que quedan como residuo tras la cosecha. Estas cañas favorecen la infiltración de agua. Últimamente se hace siembra directa sobre rastrojo, una técnica de cultivo sin alteración del suelo mediante el arado.

Así lo emplea Cervantes en la conversación de Sancho con su mujer: “Pero si en dos paletas, y en menos de un abrir y cerrar de ojos, te la chanto un don y una señoría a cuestas, y te la saco de los rastrojos, y te la pongo en toldo y en peana, y en un estrado de más almohadas de velludo que tuvieron moros en su linaje los Almohadas de Marruecos”. (El Quijote, II, cap. V).

Rastrojo (foto gentileza de AnatomiaViva)

Reata o Riata. Conjunto de équidos (caballos, mulas, o asnos) puestos en fila que tiran de un carro.

       “En resolución, Sancho acomodó a don Quijote sobre el asno y puso de reata a Rocinante; y llevando al asno de cabestro, se encaminó, poco más a menos, hacia donde le pareció que podía estar el camino real.” (El Quijote, I, cap. LII).

Cantarero en reata
Cantarero de Mota del Cuervo con animales de tiro en reata.

Redina. Recipiente redondo, metálico o de barro, con un pitorro y dos pequeñas asas para poner un atadero y colgarlo. Servía exclusivamente para llevar el aceite que se usaba para cocinar en el campo.

Alcuza
Redina

Repiso. En Mota del Cuervo estar repiso significa estar arrepentido por una acción u omisión. Se utiliza indistintamente el segundo participio irregular del verbo arrepentirse: arrepentido, o repiso. (foto Impressiones MX).

Ejemplo: “Estoy repiso de haberle dejado el dinero a tu primo”.

La RAE contempla esta acepción para la palabra repiso: “Vino de inferior calidad que se hace con la uva repisada”.

Repiso, arrepentido. (foto de Impressiones MX)

Roce. El diccionario de la RAE lo define como acción y efecto de rozar o rozarse.

En la Mota se llamaba roce al sitio o lugar de moda. Un lugar de encuentro, que generalmente era una calle concurrida, donde salían a pasear los grupos de jóvenes (chicos y chicas) bien vestidos, a veces con la idea de buscar pareja. Para ello, en esos paseos de tantas idas y venidas, algunos trataban de rozar con el brazo a su elegida. De ahí el nombre.

En la foto, de los años cincuenta (gentileza de E. Riquelme), a propósito de la inauguración del Barrio de Santa Rita de Mota del Cuervo, el roce se trasladó allí, concretamente a la Avenida de la Cooperativa del Campo. Posteriormente el roce volvió a la Calle Mayor o a la calle peatonal de Fray Alonso Cano.

Roce en el Barrio de Santa Rita de Mota del Cuervo. (foto E. Riquelme).

Rodillo. Cilindro de piedra que servía para alisar la era, para poder luego trillar el trigo y/o la cebada
“Érase que se era un rodillo en una era”

RODILLOS y molino
Rodillos de piedra en el primer término, junto a un molino de viento en Mota del Cuervo.

Salicor de la Mancha: otra definición es Barrilla, planta de la familia de las Quenopodáceas de la que se obtenía la Sosa. En la Mota, hasta el siglo XIX se cultivaban grandes extensiones de esta planta. En ocasiones se sembraba junto al trigo o la cebada, de forma que si el año venía lluvioso, se malograba la barrilla y si venía seco, se obtenía buena cosecha de barrilla y no se lograba el trigo o la cebada.

Saona. Río que pasa por Mota del Cuervo (también llamado río Sahona o río Caude). En su nacimiento, ubicado en el vecino pueblo de Santa María de los Llanos, había unas instalaciones para el baño, muy utilizadas por los moteños y otros pueblos vecinos, hasta mediados del siglo XX, que descendió tanto el nivel freático que ahora es un lugar con agua profunda.

La piscina principal, llamada del Nacimiento, era una piscina agreste con numerosos vestuarios. El suelo y las paredes del vaso eran de piedra. En una de esas paredes laterales surgía el agua bastante fría y con mucha fuerza. En ella se bañaban preferentemente los hombres, aunque había unas horas en las que estaba permitido bañarse a las mujeres solas. Esta piscina se comunicaba con otra denominada El Cuartillo, algo menos profunda que la anterior y destinada preferentemente a las mujeres. Por último, y a continuación, estaba la piscina de las mulas, que no era otra cosa que un gran vado inundado en el que se bañaba a las caballerías. Las aguas del río Saona, en su día, llegaron a mover la piedra de siete molinos harineros en su corto recorrido hasta el río Záncara, además de permitir el riego a numerosas huertas y frutales.

Hoy, los Baños de Saona están abandonados y es un sitio con el agua profunda.

Nacimiento del río Saona

Imagen del nacimiento del río Saona, en lo que fuera los Baños de Saona. El agua surgía con fuerza entre las rocas situadas en la pared del fondo de esta piscina natural. La cuerda horizontal delimitaba la zona más profunda. .Fotografía de http://lacasademiabuela.canalblog.com/rss.xml)

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Piscina de las mulas en el Balneario de Saona. Fotografía de http://lacasademiabuela.canalblog.com/rss.xml

Baños de Saona

Estado actual de los Baños de Saona. Google maps

Así se refiere Cervantes a este río junto a la aldea de Sancho: “¿qué escudero hay tan pobre en el mundo, a quien le falte un rocín, y un par de galgos, y una caña de pescar, con que entretenerse en su aldea? –A mí no me falta nada d’eso –respondió Sancho–”( El Quijote II, cap. XIII.)

Así se refiere Cervantes a este río junto a la aldea de Sancho: “¿qué escudero hay tan pobre en el mundo, a quien le falte un rocín, y un par de galgos, y una caña de pescar, con que entretenerse en su aldea? –A mí no me falta nada d’eso –respondió Sancho–”( El Quijote II, cap. XIII.)

Poco antes de su desembocadura en el Pantano de los Muleteros, en el término de Mota del Cuervo, se encuentra un magnífico puente romano en perfecto estado de conservación.

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Puente romano sobre el río Saona (afluente del Záncara) en el término de Mota del Cuervo, poco antes de su desembocadura en el Pantano de los Muleteros.
Fotografía de José Manuel González Mujeriego.

Hay quien sostiene que el río Saona es el mismo que el río Monreal, que nace en el término municipal de Villarejo de Fuentes (Cuenca) y vierte sus aguas al norte del río Saona, a poca distancia del nacimiento de este último, en los Baños de Saona.

Sandrajás. Dulce típico exclusivo de Mota del Cuervo, que consiste en unas tortas planas, de masa de harina de trigo, aceite y huevos, a las que, antes de la cocción, se les hacen varios pliegues, entre los que se añade aceite de oliva. Esta palabra no viene en el diccionario de la RAE.

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Sandrajás, un bollo típico de Mota del Cuervo (Foto: Julia y sus Recetas)

Sapo. Figura realizada con palos, cañas, cartón y papel, que representa a una persona, animal u otro objeto, al que se prende fuego en el transcurso de la fiesta de la Función de Ánimas; que se celebra desde el cuarto domingo anterior al de Pentecostés, hasta el Corpus. Ese sábado se procede a la “quema del sapo” con el objeto de limpiar los males ocurridos en el año en curso. Es una especie de ninot (de las fallas valencianas), pero mucho más tosco, al que le prenden fuego en la plaza de la Ermita de San Sebastián. También suelen sacar a una especie de toro embolao que consiste en que un mozo se pone debajo de una figura de toro con sus astas ardiendo y se mete por donde más gente hay.

Sartenero. Dícese de la persona que vende o arregla sartenes de forma ambulante. Por las calles de la Mota se anunciaba repicando con mucho arte sobre una sartén vieja con un objeto metálico, probablemente un cucharón. Llevaba una mula llena de sartenes y peroles. Vendía sartenes nuevas, pero también arreglaba las viejas: les echaba un remiendo, les ponía una pata, etc. Y lo más característico era que parecían africanos por el color de su cara, siembre embadurnada por el “tizne” de las sartenes. (En la foto un homenaje que hizo la ONCE a esta profesión).

Homenaje de la ONCE a esta profesión.

Sentir. En la Mota se emplea como sinónimo de oir.

-¿Es que no sientes que te estoy llamando?.

Sayas. Falda o vestido de mujer. En algunas fiestas aún podemos ver a las moteñas y a las manchegas en general lucir sus sayas como parte de sus trajes típicos regionales.

 Así emplea esta palabra Cervantes en el Quijote: “Y queriendo pasar adelante y romperlo todo, al improviso se le ofrecieron delante, saliendo de entre unos árboles, dos hermosísimas pastoras; a lo menos, vestidas como pastoras, sino que los pellicos y sayas eran de fino brocado…”  (El Quijote, II, cap. LVIII.).

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Sayas manchegas (foto gentileza de trajetradicionalmancha.blogspot.com)

Sera. Gran cesto de pleita que se utilizaba para transportar las uvas en el carro. Últimamente se hacían de goma.

Serrín de Madrid. expresión que definía el sobrante de los bizcochos que se quedaba adherido al papel donde se cocían, y que se vendía, desmenuzado, en las confiterías. Su aspecto era parecido al serrín de la madera.

En una ocasión un confitero de la plaza mayor, voceaba en su tienda: “serrín de Madrid” y lo repetía sucesivamente, para formar un giro político y dar otro significado a la expresión. Sucedía en la época de la guerra civil española, y decía: “Se rinde Madrid” “Se rinde Madrid” aludiendo a la capitulación de la capital. Esto dicho en la Mota (zona roja) podía tener consecuencias indeseadas, pero esta soflama quedaba “camuflada” con la supuesta procedencia del “serrin” (Madrid)

Siesta del oncejo. Siesta que se duerme por la mañana, sobre las once horas.

Solvita. En Mota del Cuervo se llama así al hueso de albaricoque (Prunus armeniaca), al que se le ha hecho un agujero y se le ha sacado la semilla interior. Una vez realizada esa operación, al soplar junto al agujero, se produce una especie de silbido. (foto jmgm).

Cuando llegaba esta fruta de verano, hacer solvitas era uno de los entretenimientos de los chicotes (apelativo cariñoso que se les da, en este pueblo, a los chicos jóvenes), ya que realizar ese agujero en el hueso del albaricoque no era una tarea fácil; para eso había que rascar concienzudamente el hueso contra una pared de piedra, de cemento, o también con el bordillo de una acera.

Solvita

Tarajal. Lugar donde se crían los tarays (Tamarix canariensis y/o Tamarix gallica). El taray es un arbusto que puede llegar a tener porte arbóreo, de madera con poco valor, con flores blanquecinas o rosáceas, que crece en suelos alcalinos y que soporta bien los ambientes salinos, como son las inmediaciones del Complejo Lagunar de Manjavacas de Mota del Cuervo. Esta planta, cuando tiene exceso de sal, la expulsa por sus pequeñas hojas, lo que hacen que al tocarlas den la sensación de que están húmedas. En la foto (de jmgm) tarajal junto a la Laguna de Manjavacas de Mota del Cuervo.

Tarajal en las inmediaciones del Complejo Lagunar de Manjavacas (foto jmgm).

Cervantes alude en su obra al taray y es conocedor de sus efectos medicinales. Así lo cita en el entremés del “Rufian viudo, llamado Trampapagos”, cuando dice:”¿De qué (murió)? Casi de nada: los médicos dijeron que tenía malos los hipocondrios y los hígados, y que con agua de taray pudiera vivir, si la bebiera, setenta años”. (pág. 3)

Tarja. Dícese de un método para controlar las ventas a crédito y los trabajos que se realizaban sin el pago inmediato del importe del servicio. Era una forma primitiva de llevar la contabilidad de estos trabajos a cuenta. Originalmente, se hacían unas muecas por cada servicio o venta en una caña o tabla, partida por la mitad, ambas partes eran custodiadas tanto por el deudor, como por el acreedor (respectivamente), las cuales las mostraban y las juntaban a la hora de hacer la cuenta para pagar y/o cobrar.

En Mota del Cuervo, en la fragua de los “Herreretes” (sita en la plaza del pozo del Aldudo) se usaba este método de la tarja para controlar el número de auzados (afilados) que se hacían a las rejas de los arados. Para ello el herrero hacía una agujero con un clavo incandescente en una tablilla por cada reja auzada. En la foto tarjas conservadas en Caravaca de la Cruz.

La tarja: un medio de pago aplazado
(Gentileza del Cronista de Betanzos)

Tartana. Carro con toldo abovedado tirado por un caballo o por una mula, que se usaba en la Mota para llevar a los vendimiadores, o a la familia en trayectos cortos como a la romería de Manjavacas, o a los baños de Sahona… En la foto vemos, en paralelo a la tartana, a otro chico montado a caballo

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Tartana (foto de Fernando Tinajero Riquelme)

Así alude Cervantes al toldo de estos carruajes: “El que guiaba las mulas y servía de carretero era un feo demonio. Venía la carreta descubierta al cielo abierto, sin toldo ni zarzo”. (El Quijote, II, cap.XI).

TajáAbreviatura de Tajada. Trozo de carne guisada.

Tenajón. Deformación de tinajón. Grandes recipientes de barro que se usaba en Mota del Cuervo para lavar la ropa, que provenían de cortar longitudinalmente en dos mitades aquellos tinajones que se fabricaban en el Toboso (“Oh tobosescas tinajas “El Quijote,II,cap. XVIII), o en Villarrobledo, para hacer el vino, que eran reconvertidos en sustitutos de los lavaderos públicos, ya que en Mota del Cuervo no existían. El agua la llevaban a esos tenajones a cántaros y, una vez utilizada, la sacaban de allí con una escoba “barriendo” el agua sucia a través de la parte donde estaba la boca del tenajón.

Tenajones en el Convento de Santa Catalina Arequipa Perú2
Me sorprendió ver estos tenajones cortados por la mitad para usarlos como lavaderos en el Convento de Santa Catalina, en Arequipa (Perú). Foto jmgm

La ausencia de estos lavaderos públicos en Mota del Cuervo la “documenta” Cervantes en el Quijote, cuando dice que allí las mujeres lavaban en un arroyo:

Muy discreto y agudo, y, con deseo de servir a sus señores, partió de muy buena gana al lugar de Sancho; y antes de entrar en él, vio en un arroyo estar lavando cantidad de mujeres, a quien preguntó si le sabrían decir si en aquel lugar vivía una mujer llamada Teresa Panza, mujer de un cierto Sancho Panza, escudero de un caballero llamado don Quijote de la Mancha…” (El Quiote, II, cap. L).

Las medias tinajas también aparecen nombradas expresamente en el Quijote:

“Y diciendo esto, asió de un caldero, y, encajándole en una de las medias tinajas, sacó en él tres gallinas y dos gansos, y dijo a Sancho: –Comed, amigo, y desayunaos con esta espuma, en tanto que se llega la hora del yantar”. (El Quiote, II, cap. XX).

Tinaja. Recipiente de barro con una boca muy ancha, una forma abombada en el medio y con una base relativamente pequeña, que fabricaban las cantareras de Mota del Cuervo y que servía para almacenar agua preferentemente. Estas tinajas eran algo más pequeñas que las de los pueblos vecinos de El Toboso y  Villarrobledo.

Cervantes cita así las tinajas en su obra: “Sancho, a quien jamás pluguieron ni solazaron semejantes fechurías, se acogió a las tinajas, donde había sacado su agradable espuma, pareciéndole aquel lugar como sagrado.” (El Quijote, II, cap. XXI.)

Tinajas moteñas
Cantarera de Mota del Cuervo haciendo tinajas (año 1934)

Tíburi. (Tílburi). Carro pequeño que servía para transportar una o dos personas, tirado por un caballo, una yegua o una mula.

En la Mota uno de sus médicos visitaba a sus pacientes en su tíburi y lo dejaba atado a la rejas de la casa del paciente.

Tílburi -Ecured bn
Tíburi (foto Ecured)

Tiro de la barra. Juego que consistía en lanzar lo más lejos posible y siguiendo unas normas, una barra de hierro de unas determinadas dimensiones, o una reja de arado romano. En estos lanzamientos realizados por los distintos mozos de los pueblos colindantes, ganaba el que realizaba los lanzamientos más largos y servían para marcar la rivalidad entre ellos. En la Mota se empleaban como pista para el lanzamiento de la barra, los caminos que tenían un lomera a cada lado, lo cual facilitaba el que la barra o la reja no se salieran del camino. Los preferidos eran: el camino de los Hinojosos y el de El Toboso.

Cervantes alude a este juego en su obra magna y refiere cómo Dulcinea tiraba la barra: “Que la hija de Lorenzo Corchuelo es la señora Dulcinea del Toboso, llamada por otro nombre Aldonza Lorenzo? Esa es –dijo don Quijote–, y es la que merece ser señora de todo el universo. Bien la conozco –dijo Sancho–, y sé decir que tira tan bien una barra como el más forzudo zagal de todo el pueblo”. (El Quijote, I, cap. XXV).

Mozos jugando al tiro de la barra, o de la reja.
Imagen gentileza de Pedro Fernández Castillo (Museo del juego de Cuenca)

Titos.  De nombre botánico “Lathyrus sativus L.”, planta más conocida como almortas, o guijas, una leguminosa parecida a los garbanzos pero aplastados y cuadrados, cuya harina aún se cocina en forma de gachas y que en épocas de escasez fue alimento habitual de la población, especialmente en la Mancha, llegando su elevado consumo a producir la enfermedad del Latirismo (una enfermedad neurotóxica que afecta a las piernas y puede llegar a degenerar los huesos y los cartílagos), que se manifestó especialmente en aquellas personas que, diariamente, se alimentaban de esta legumbre sin ingerir otras proteínas.

Ver más información sobre este cultivo en Mota del Cuervo en el siguiente enlace: https://motadelcuervoellugardelamancha.com/2017/02/09/cultivos-antiguos-en-mota-del-cuervo/

Titos ó almortas (foto cocinista,es)

Toconero. Oficio ya desaparecido en Mota del Cuervo, cuya labor consistía en sacar los tocones o la base de los troncos de encina (o de pinos) que quedaban mayormente enterrados, tras cortar el árbol por la base.

En la edad media, la Mota estaba rodeada de bosques de encinas o carrascas. El “ansia” por destinar cada vez más tierra a la labranza, hizo que se cortaran grandes extensiones de carrascas, dejando los tocones bajo tierra en su mayor parte, hasta que posteriormente eran retirados por estos braceros específicos para un mejor aprovechamiento del terreno.

Tocón 2 (foto Bernabé Morales)
Tocón (foto Bernabé Morales)

Toza. Yugo para uncir los animales de tiro al arado.

Toza 1
toza2
Toza (fotos de Borja Martínez)

Trabajar por la costa. Trabajo que se hacía únicamente a cambio de la comida, sin percibir otro tipo de salario.

En la posguerra española, en época de escasez, algunas personas jóvenes, trabajaban únicamente por la costa (por la comida). Generalmente eran trabajos de cuidado de niños realizados por chicas jóvenes, o trabajos de zagales en casas de labor. No les daban alojamiento, ya que regresaban al anochecer a sus casas.

Esta acepción de “la costa”, la emplea Cervantes en el Quijote, así:

Dice Sancho a su mujer: “y si Dios quisiera darme de comer a pie enjuto y en mi casa, sin traerme por vericuetos y encrucijadas, pues lo podía hacer a poca costa (El Quijote, II, cap. V)

Niño pastor, foto López Bernabeu
Niño pastor, foto de López Bernabeu

Trajín. Tiene varias acepciones: Referida al trabajo (Está trajinando en el campo), a una persona que tiene fijación con algún asunto (Vaya trajín te traes entre manos), o a querer tener relaciones sexuales (A esa me la quiero trajinar).

Trillar. Labor agrícola que se hacía para separar el grano de cereal de la paja. Con esta acción, trituraban la parva (así llamaban a la mies extendida sobre la era). Para ello utilizaban un trillo, un apero de labranza consistente en una gran tabla de madera, algo levantada la parte delantera, con numerosos cantos de pedernal incrustados en su parte inferior, Este trillo, tirado (en la Mancha) por mulas, lo hacían pasar sobre la mies. Para favorecer el triturado de la mies, solían poner peso sobre el trillo, o dejaban que los chicotes se subieran encima a dar vueltas hasta que la labor quedaba lista para el siguiente paso: “Ablentar” (aventar).

Así recoge Cervantes la palabra “Trillar”: “a la señora Dulcinea del Toboso, de que se le vayan a hincar de rodillas delante d’ella los vencidos que vuestra merced le envía y ha de enviar? Porque podría ser que, al tiempo que ellos llegasen, estuviese ella rastrillando lino, o trillando en las eras, y ellos se corriesen de verla” (El Quijote, I, cap. XXV).

Trillando (Ramón Biadiu, 1934)
Chicote trillando (foto Ramón Biadiu, 1934)

Trillada/o. Del participio del verbo trillar, proviene el adjetivo trillado/a que significa: cosa o asunto sabido en demasía, camino transitado y muy conocido, tema común y muy popular.

Así, en este sentido utiliza Cervantes la palabra trillada en la entrevista que tuvo Don Quijote con su paisano, el Bachiller Sansón Carrasco: “Y así debe de ser de mi historia, que tendrá necesidad de comento para entenderla. –Eso no –respondió Sansón–, porque es tan clara, que no hay cosa que dificultar en ella: los niños la manosean, los mozos la leen, los hombres la entienden y los viejos la celebran; y finalmente es tan trillada y tan leída y tan sabida de todo género de gentes, que, apenas han visto algún rocín flaco, cuando dicen: “Allí va Rocinante”.(El Quijote, II, cap. III).

Entrevista del Bachiller Sansón Carrasco con D. Quijote y Sancho (imagen de RTVE).

Trillero. Dícese de la persona que arreglaba o fabricaba trillas. La trilla era un artilugio agrícola de madera, con piedras de pedernal o de sílex incrustadas, que servía para desgranar el cereal en la era. En la Mota, a mediados del siglo XX venían trilleros de Cantalejo (Segovia). Llevaban una capacha de esparto (parecida a la de los “matachines”) y en su interior pequeñas piezas de pedernal, las “pernalas” y un martillo muy pequeño, todo de hierro, que utilizaban para colocar las pernalas caídas en la campaña anterior. Por eso venían por los meses de Abril y Mayo, antes de empezar la trilla. Eran muy hábiles en el manejo del martillo para clavarlas bien y no romperlas.

Trilla

Trompezar. Deformación de tropezar.

Tropa. En Mota del Cuervo se llamaba tropa al conjunto del ganado mular, compuesto por tres yuntas, de dos mulas cada una. Es decir, una tropa estaba compuesta por seis mulas. A su vez, una tropa era conducida por un mayoral, el cual tenía a su cargo tres zagales, uno para cada yunta.

Tropa de mulas (foto: comprerural,com)
Yunta de Mulas (E. Riquelme)
Yunta de mulas (Foto E. Riquelme)

Así refleja Cervantes en su obra a las tropas de caballería:

“Y luego se oyeron por aquí y por allí, y por acá y por acullá, infinitas cornetas y otros instrumentos de guerra, como de muchas tropas de caballería que por el bosque pasaba”. (El Quijote, II, cap.XXXIIII).

Truje. En lugar de “traje” (pretérito indefinido del verbo traer)

La RAE recomienda evitar la utilización de formas propias del español clásico como “truje”. Lo cierto es que aún es posible escucharlas en Mota del Cuervo, especialmente entre los ancianos del lugar. Así la utilizaba Cervantes en el Quijote:

        “No se atenga a eso, señor, respondió Sancho, porque le hago saber que también fue de oídas la vista y la respuesta que le truje, porque así sé yo quien es la señora Dulcinea como dar un puño en el cielo”. (El Quiote, II, cap. IX).

Viso. Prenda de vestir femenina que se ponía debajo del vestido

  • A esa “hermana” (señora) se le va viendo el viso

Uncir: Poner los arreos a los animales de tiro, en las tareas de labranza (arado, trillado…). “Desuncir”, significa lo contrario, quitar los arreos a las caballerías.

En Mota del Cuervo, aún se emplea mucho el término “no desunzo” para indicar que uno no para de hacer cosas, incluso que está agobiado. Esto es en recuerdo de aquellos días de cosecha de cereales, que acarreaban las espigas desde la tierra hasta la era, para luego trillar…, para volver a por otra carga de espigas… A los labradores no les daba tiempo a poner y a quitar los arreos a las mulas. “No desuncían”. Así emplea esta palabra Cervantes en El Quijote:

“que no tengo otra hacienda sino este carro y estas mulas. –¡Oh hombre de poca fe! –respondió don Quijote–, apéate y desunce, y haz lo que quisieres.” (El Quijote, II, cap.XVII.)

Carro con mies tirado por dos mulas en riata en Casas de Ves Albacete 20minutos
Acarreando mies en Casas de Ves (Albacete)

Urdir. En Mota del Cuervo se llama así a una parte muy importante de la fabricación de su famosa cerámica. Urdir es la forma de construir la cerámica, desde la base hasta la boca del cántaro, tinaja…. Una vez sentado el culo de la cerámica en el torno celta, se va añadiendo el barro con el rulo (previamente esgorullado y enrollado) para hacer crecer las paredes de la pieza. Las alfareras moteñas (generalmente son mujeres) no modelan el barro, sino que lo urden. La RAE no recoge esta acepción de la palabra urdir.

Cantarera urdiendo una pieza de cerámica sobre el torno
en el taller del alfarero Evelio L. Cruz (imagen gentileza de CMM).

Venta de Malabrigo, después conocida como Venta del Protestante, luego como Granja del Milagro y actualmente como Monte Escama (en donde hay una empresa dedicada a la cría de ganado bravo). Aún aparece en los mapas el topónimo referido al pozo de Malabrigo, cercano a dicha venta.

Las ventas eran establecimientos situados en los principales caminos, que ofrecían comida y alojamiento a los viajeros y a sus caballerías.

La Venta de Malabrigo, está en el término de Mota del Cuervo (Cuenca), cerca del límite de las provincias de Toledo y Ciudad Real, justo en el carril (camino) de los Valencianos, en otra época una vía importante. El siguiente pueblo en dirección “Noroeste” es el Toboso. Por ese lado, este camino llega hasta Toledo, (la capital del imperio español desde el 1519 al 1561) y en dirección  “Este” llega a Manjavacas (hoy despoblado de Mota del Cuervo) y luego hasta Valencia. Este camino, cerca de Las Mesas, se bifurca en dos y el ramal que llega hasta Cartagena y su puerto (en el sureste de España), se llamó Camino de los Pimenteros.

Esta venta está muy cerca del antiguo camino de Mota del Cuervo a Campo de Criptana, que pasa por Puerto Lápice y llegaba hasta Córdoba. Son muchas las razones por las que esta venta podría ser a la que se refería Cervantes cuando don Quijote fue armado caballero, antes de la aventura de los molinos de viento de Campo de Criptana.

Cuando el ventero nombra caballero a Don Quijote: “se vino adonde don Quijote estaba, al cual mandó hincar de rodillas; y leyendo en su manual, como que decía alguna devota oración, en mitad de la leyenda alzó la mano y diole sobre el cuello un buen golpe, y tras él, con su mesma espada, un gentil espaldarazo, siempre murmurando entre dientes, como que rezaba”. (El Quijote, I,3)

Hace años tuve la oportunidad de entrevistar al que fuera uno de los propietarios de la venta, Don Luis García, según él los viajeros que al atardecer llegaban a la venta, procedentes de Manjavacas, no se atrevían a cruzar el arroyo de la Zanja de la Olma, debido a los maleantes que acechaban en esa zona. Por el contrario, los viajeros que procedían del Toboso, hacían noche en la Quintería de la Olma, precisamente para no cruzar ese mismo arroyo por miedo a ser asaltados por los bandoleros. Más información sobre la Venta de Malabrigo en: https://motadelcuervoellugardelamancha.com/2016/03/04/la-venta-de-malabrigo/

Vista principal de la Venta de Malabrigo (Autor: Luis García)
Vista trasera de la Venta de Malabrigo (Autor: Luis García)

Yunta. Pareja de mulas para labrar el campo.

Yunta de Mulas (E. Riquelme)
Yunta de mulas arando en el campo (foto de E. Riquelme)

Zacho.  Herramienta para “zachar” o cavar la tierra para que de mejores frutos. Es parecido a la azada, pero en lugar de tener el tajo plano, en el zacho es con forma de pico.

Pedro Martín de Campos, personaje ilustre nacido en el siglo XVIII en Mota del Cuervo, cita en un libro de botánica: “peonada de zacho, fanega de trigo” aludiendo a que cuanto más se cave la tierra mejor cosecha se obtiene.

Zacho bellota 150-a
Zacho

Zafra. Recipiente metálico grande para guardar el aceite en la despensa.

En 1930 había en la Mota dos caldereros, que se dedicaban a la fabricación y montaje de todo tipo de trabajos en hierro, zafras para el aceite, venta y reparación (estañado) de sartenes, calderos de cobre, pucheros… Era la calderería de Canuto y José Soriano, situada en la calle de San Francisco, frente a la plaza del pozo del Haldudo (hoy llamado indebidamente pozo del Aldú).

zafra
Zafra para el aceite (foto jmgm)

Cervantes hace alusión a las calderas, sartenes… en muchas ocasiones, como: “–Paréceme –respondió Sancho– que vuesa merced es como lo que dicen: “Dijo la sartén a la caldera: Quítate allá ojinegra”. (El Quijote, II, cap.LXVII).

Zahorí. Es la persona que busca las corrientes de agua subterráneas, y que indica los sitios concretos para excavar los pozos que abastecen de agua a estas tierras de secano. Para ello utilizan unos utensilios sencillos como: el péndulo, o las varas tiernas de avellano en forma de “V”. El porcentaje de aciertos es bastante alto. Caminan por la zona portando sus varas en alto y cuando llegan al sitio donde ellos perciben una corriente estática, las varas se mueven hacia el suelo indicando la existencia de una corriente subterránea de agua. Después con la ayuda del péndulo fijan el sitio exacto donde excavar para hacer el pozo. Este es un oficio que aún subsiste.

Zahorí (imagen gentileza de https://blog.ruralmur,com)

Zascandilear. Andar de un sitio para otro, sin ir a nada concreto.

Zote. Ignorante, torpe, idiota.

“Es un zote el que estudió y es ignorante en letras”. (vocabulario de refranes de Correas). También es interesante notar que la forma italiana de Quixote es Chisciotto, y que en napolitáno “ciuoto” significa “estúpido”. Cervantes sabía italiano y por aquel entonces Nápoles era posesión española. No es extraño que Dorotea-Micomicona llamara a don Quijote “don Azote” aludiendo a los disparates del hidalgo…(“Otra manera de leer el Quijote: Historia, tradiciones culturales y literatura” de Agustín Redondo).

refranes de Correas
Otra manera de leer el Quijote de Agustín Redondo

Zurdo (El). Según el diccionario de la RAE: dícese de la persona que tiene tendencia natural a servirse preferentemente de la mano izquieda o también del pie del mismo lado.

En Mota del Cuervo llamamos así a uno de los siete molinos de viento que hay en el paraje de La Sierra, concretamente en el solar donde estuvo el Castillo de la Mota, razón por la que este molino pagaba un impuesto adicional (el mencal). El Zurdo tiene este nombre debido a que sus aspas giran en sentido contrario a las agujas del reloj. Hay quien dice que fue “castigado” a ser levógiro debido a que causó la muerte de su propietario. Otros aseguran que se debe a que sus piedras molineras (volandera y solera) tienen talladas sus rayas al contrario que las del resto de molinos, que son dextrógiros. Por esa razón, para aprovechar esas piedras, se vieron obligados a realizar cambios en la maquinaria y en el velamen para que pudiera girar al revés.

Desde 1553 se tiene constancia documental de la existencia de molinos de viento en Mota del Cuervo, (según una investigación de Enrique Lillo: ISSN 2386-5172 – Serie: XVI-24). Según parece, El Zurdo ya figura aludido (con el nombre de su entonces dueño: Juan Sánchez Alcolado) en el Catastro del Marqués de la Ensenada (1752) junto a otros 15 molinos en esa sierra. Sin embargo, hay una placa en su fachada con la inscripción de la fecha 1 de abril de 1841, que podría indicar la fecha de su construcción, aunque otros creen que puede deberse a la fecha de una remodelación. El Zurdo es el único molino de Mota del Cuervo que quedó en pie tras la guerra civil. Su último molinero fue el “hermano” Benedicto Zarco, hermano del dueño del molino: Espiridión Zarco. En 1941, tras el declive de esta industria molinera, su hijo vende El Zurdo a Ramón Serrano Suñer, (cuñado de Franco y Ministro de Exteriores de la época), el cual, a raíz de una visita a Mota del Cuervo (ver imagen publicada en el libro: Serrano Suñer: conciencia y poder), se interesó por él con la idea de mantenerlo y conservarlo (costeando su reparación en varias ocasiones bajo la tutela de la Asociación de Amigos de los Molinos de Mota del Cuervo). En el año 2017, El Zurdo fue declarado Bien de Interés Cultural.

Los otros seis molinos de Mota del Cuervo fueron reconstruidos sobre sus propias ruinas. Uno de ellos El Gigante, recuperó su correspondiente maquinaria original (de madera), que le permite, cuando el viento sopla, moler el grano a la manera tradicional. Moliendas muy apreciadas por sus visitantes.

Un momento para la historia: Serrano Suñer tras visitar el molino “El Zurdo” de Mota del Cuervo. (imagen del libro: “Serrano Suñer: conciencia y poder”, de I. Merino, editado por Algaba Ediciones 2004)

FIN.

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José Manuel González Mujeriego

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Miembro de la Asociación de Amigos por la Historia de Mota del Cuervo.

Un comentario en “Diccionario Moteño

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